Legislacion

Urge una verdadera ley trans ante el creciente acoso que denuncia el colectivo transexual

El colectivo trans denuncia el falso debate que se ha creado en los medios en los que el nivel de odio se ha superado con creces

La «polémica» ley trans ha comenzado cuando el colectivo denunció la poca visibilidad que se le había dado este año y el nivel de odio que se ha superado nunca antes vivido en la democracia.

El borrador de esta ley se ha convertido en el punto de disputa entre los socios del Gobierno, perjudicando tales disputas al colectivo trans.

El Ministerio de Igualdad difundió el pasado febrero un borrador del texto legal, el cual causó malestar en las filas socialistas hasta el punto de que Carmen Calvo, vicepresidenta primera del Gobierno, denunció que desdibujaba «a las mujeres como sujeto político y jurídico, poniendo en riesgo los derechos, las políticas públicas de igualdad y los logros del movimiento feminista».

Ante el visible bloqueo, la Plataforma Trans elaboró un texto prácticamente igual al borrador de Igualdad, que el pasado 17 de marzo presentaron 6 partidos como proposición de ley.

En las comunidades donde actualmente no rige una ley autónoma específica, en el momento que una persona trans desee iniciar sur proceso de transición, deberá presentar un informe psicológico que acredite la existencia de disforia de género para poder someterse así a un tratamiento de hormonación médico durante dos años.

Asociaciones de familias de menores trans como Chrysallis critican que la legislación actual, aprobada en 2007, se encuentra obsoleta por completo. Para poder cambiar su nombre en el DNI, una persona trans «requiere un informe de disforia de género cuando la disforia ya ha sido despatologizada» según afirma la presidenta de la organización, Ana Valenzuela.

El tener que pasar por un diagnostico psiquiátrico por considerar un trastorno mental la discordancia entre la identidad de género y el sexo, es algo que la Organización de Salud descartó en 2018, puesto que la discordancia de género no se puede tratar como una enfermedad, algo que avaló la Sociedad Española de Psiquiatría.

Chrysallis demanda también que se elimine el requisito de la mayoría de edad para poder cambiar legalmente de nombre y de sexo.

«El sistema te está obligando a adaptarte a la norma establecida en cuanto a los estereotipos de género, con lo que las personas menores no tienen posibilidad de vivir conforme a su identidad de género», señala Valenzuela.

Fuente
rtve.es

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