
La Audiencia Provincial de A Coruña juzgará próximamente a un entrenador de fútbol infantil y a un espectador por los insultos homófobos dirigidos contra una árbitra durante un partido de categorías inferiores disputado en Ferrol en enero de 2025.
Según recoge el auto judicial, ambos acusados increparon públicamente a la colegiada con expresiones de carácter homófobo como “puta bollera de mierda”, unos hechos que el tribunal considera potencialmente constitutivos de delitos relacionados con la vulneración de derechos fundamentales y contra la integridad moral.
Insultos homófobos en pleno partido infantil
Los hechos ocurrieron el 12 de enero de 2025 durante un encuentro de fútbol base. De acuerdo con la investigación judicial, el entrenador comenzó a insultar a la árbitra tras ser expulsado del terreno de juego, mientras un espectador repitió desde la grada varios comentarios similares.
El magistrado considera que las expresiones se realizaron “de forma pública” y delante de menores y personas adultas, con la intención de menoscabar la dignidad de la árbitra “por razón de su orientación o identidad sexual”.
La resolución judicial también subraya que los comentarios supusieron presuntamente un trato degradante que atentó contra la integridad moral de la víctima.
La Fiscalía pide prisión e inhabilitación
La Fiscalía solicita para cada uno de los acusados una pena de un año y medio de prisión, además de diez meses de multa económica. También reclama medidas de inhabilitación para trabajar en ámbitos docentes, deportivos y de tiempo libre durante cinco años.
En caso de condena, el Ministerio Público también plantea la prohibición de acercarse o comunicarse con la víctima, así como la prohibición de acceder a estadios y campos de fútbol durante varios años.
Por su parte, la acusación particular solicita penas todavía más elevadas y reclama medidas adicionales relacionadas con el ámbito deportivo.
El odio también está presente en el deporte base
El caso vuelve a poner el foco sobre la LGTBIfobia presente todavía en espacios deportivos, incluidos entornos de formación y deporte infantil que deberían ser lugares seguros y educativos para menores y profesionales.
Los discursos de odio, los insultos homófobos y las agresiones verbales continúan formando parte de muchos espacios deportivos, donde árbitros, jugadores, entrenadores y aficionados LGTBI+ siguen enfrentándose a situaciones de discriminación.
Además, organizaciones y observatorios especializados llevan años alertando del aumento de discursos de odio normalizados en espacios públicos y deportivos, especialmente a través de insultos relacionados con la orientación sexual o la expresión de género.
Un posible delito de odio
El tribunal aprecia indicios de delitos cometidos con ocasión del ejercicio de derechos fundamentales y libertades públicas reconocidos en la Constitución, en concurso con delitos contra la integridad moral.
La apertura de juicio oral supone un nuevo ejemplo de cómo la justicia comienza a abordar con mayor contundencia este tipo de conductas discriminatorias, especialmente cuando el componente homófobo resulta explícito.
El caso también refleja la importancia de denunciar públicamente este tipo de situaciones para evitar la normalización de la violencia verbal y los discursos de odio dentro y fuera del deporte.
La homofobia sigue teniendo consecuencias reales
Los insultos homófobos no son “simplemente palabras”. Las organizaciones LGTBI+ llevan años denunciando que este tipo de agresiones verbales generan miedo, humillación y exclusión, además de contribuir a normalizar la violencia contra las personas del colectivo.
En un contexto de aumento de los discursos de odio y de crecimiento de las agresiones LGTBI+ en España, colectivos y activistas insisten en la necesidad de seguir señalando y combatiendo cualquier forma de discriminación, también en ámbitos tan cotidianos como el deporte base.



