Homofobia

Conociendo más la homofobia internalizada

Antes de comenzar a hablar del tema de la homofobia internalizada (o interiorizada), es importante explicar (un poco) la LGBTIAQfobia.

La LGBTIAQfobia (o normalmente solo llamado homofobia) es todo tipo de discriminación debido a prejuicios que se tienen hacia personas LGBTIAQ. El término “fobia” hace mención a un miedo irracional y aunque el significado literalmente se refiere a al temor hacia personas LGBTIAQ, hoy en día se conceptualiza como la hostilidad hacia este colectivo. De hecho, la fobia (o miedo irracional) no es el rasgo característico en si para las actitudes antiLGBTIAQ por lo que en vez de “-fobia” el término más correcto sería el de “-negatividad”, debido a la visión negativa y de desaprobación que se tienen a causa de dichos prejuicios. Sin embargo, la palabra LGBTIAQfobia es usada en el lenguaje popular hoy en día.

La LGBTIAQfobia se divide en dos tipos: social e internalizada. La primera se refiere al prejuicio individual, social e institucional, manifestado por la repugnancia y la hostilidad hacia personas LGBTIAQ. La segunda se basa en la internalización de los propios prejuicios y actitudes antiLGBTIAQ por parte de individuos LGBTIAQ. Estos prejuicios se pueden expresar en forma de comportamientos, sentimientos así como en las relaciones con otros LGBTIAQ.

Homofobia internalizada

Debido a esta “fobia” internalizada, la persona puede interiorizar pensamientos, ideas o creencias distorsionadas sobre la sexualidad LGBTIAQ (así como sobre la sexualidad en general). Esto podría llevar a tolerar acciones discriminatorias hacia su persona, asumir y creer su propia inadecuación en el mundo, sentir indignación de recibir y dar amor, y en situaciones muy desfavorables, atentar hacia su propia vida. Se ha evidenciado que la homofobia interiorizada se asocia a padecer depresión (o presentar síntomas de dicha enfermedad), presentar niveles altos de ansiedad y estrés, así como otros problemas que perjudican la autoestima o el bienestar personal. Todo esto puede repercutir en las demás esferas del ser humano como en las relaciones interpersonales, familiares y entorno laboral. A nivel sexual, la homofobia internalizada se ha asociado, en algunos casos, con mantener relaciones sexuales sin protección o comprometerse a realizar prácticas de riesgo, aumentando así la probabilidad de tener una ITS, y baja satisfacción sexual cuando se mantiene relaciones sexuales con la pareja.

Pero, ¿por qué se da esta homofobia? Probablemente, el desarrollo de esta homofobia tiene que ver con la homofobia que se experimenta a nivel social. De manera que, una persona con una identidad sexual LGBTIAQ que reciba continuos mensajes negativos y desfavorables hacia la diversidad sexual tendrá más probabilidades de crear esquemas mentales erróneos de lo que es ser LGBTIAQ. Por lo tanto, dicha persona podría relacionar todos esos mensajes negativos a su propia identidad, esto podría originar valoraciones negativas hacia su persona en relación con su sexualidad, con su identidad y con su ser.

Al igual que el machismo, la LGBTIAQ interna (y social) es una problemática que se da de forma gradual. Es decir, se puede dar desde simples “comentarios o chistes” hasta violencia física y/o psicológica.

Homofobia internalizada
Ilustración de feminista ilustrada

Uno de los mejores apoyos que existen para tratar esta homofobia es recibir ayuda de un profesional de la salud mental. Hoy en día, terapias como la Terapia Afirmativa para Homosexuales, ha demostrado ser eficaz en tratar dicha problemática y ayuda a que personas LGBTIAQ acepten su propia identidad sexual. Otro recurso que ha demostrado ser eficaz es formar parte de la comunidad o de un grupo LGBTIAQ, ya que formar parte de un grupo social que comparta la mismas característica de la persona ha demostrado ser un referente de apoyo a nivel social y emocional. Sentirse parte de un grupo nutre la autoestima y ayuda a la creación de redes sociales de apoyo.

En conclusión, el desarrollo y mantenimiento de una identidad sexual LGBTIAQ sana es importante para un bienestar físico, psicológico y social. Es importante poder detectar y prevenir situaciones que inciten el desarrollo de este tipo discriminación. Fomentar una buena salud física, psicológica y social se relaciona con alta satisfacción personal y sexual.

Sin más que decir, finalizo este texto con las siguientes preguntas para la introspección:

¿Qué haces para fomentar una buena salud física, psicológica y social hacia tu persona?

En relación con la LGBTIAQfobia internalizada, si has experimentado este tipo de discriminación ¿a quién recurres para solicitar apoyo?

Y por último, recordar que como dice RuPaul: “Si no puedes amarte a ti mismo, ¿cómo demonios vas a amar a alguien más?, ¿puedo obtener un amén?.

Así que, queridos(as) lectores(as) les deseo…

¡FELICES ORGASMOS!

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