Visibilidad LGTB

Tango «queer» contra los roles de género

El baile se enmarca dentro del primer festival internacional de tango queer de la península, el Quilombo Queer. Un festival que ha acogido charlas, talleres abiertos, exhibiciones y, claro, milongas durante una semana, del 25 al 29 de mayo.

El tango clásico es una institución en Argentina, cuestión de Estado. Aunque todo apunta a que lo importaron los esclavos de Nueva Guinea o el Congo, el baile se ha convertido en cuestión de orgullo nacional. Tango orillero, le llamaban al baile primigenio. Si el asado debe comerse dorado por fuera, sangrante por dentro, el tango debe bailarse chico-chica. Y con precisión. Esa es la liturgia. Como tal, su práctica se ha visto aplastada por la tradición y por las limitaciones impuestas en las construcciones de género, reforzando el binomio de género convencional: el chico, viril y dominante, dirige a la chica, frágil y pizpireta.

Gracias a las incursiones de los movimientos feministas y queer, en los años 2000 empezó en Alemania una deconstrucción de dichos roles: que cada cuál baile como quiera.

El tango queer tardó en llegar a España. De hecho, tan sólo hace un lustro que empezaron las primeras milongas queer en Madrid. La milonga, el baile popular del tango, donde todo el mundo está llamado a participar, pero entendido desde la teoría queer. El primer festival internacional de tango  queer tuvo lugar el año 2000 en Hamburgo. En Barcelona hace poco más de año y medio que arrancó la comunidad Tango queer Barcelona, con talleres en Le Rouge y en el Centre Cívic La Teixonera, aunque antes, en 2012, hubo algunos intentos.

El equipo organizador del Quilombo Queer en Barcelona, cinco personas, se conoció también alrededor del tango. Aunque la idea de montar un festival se dio después que Caroline Betemps invitara a Dafne Saldaña a Berlín. Las dos se conocieron en la ciudad alemana en 2010, y se reencontaron el año pasado para trabajar como helpers en el Festival de Tango Queer de Berlín. Fue a partir de aquella experiencia que empezaron a planear un homólogo barcelonés. Se tiraron a la piscina, y llevan desde octubre trabajando duro en el festival.

En el festival tienen algunos de los popes del tango queer, que estarán dando talleres o haciendo exhibiciones. Invitados de Boston, Brasil y Buenos Aires. Han conseguido convencerles ajustando fechas, aprovechando que empieza la temporada de exhibiciones y las giras por Europa. El año que viene, el festival pretende desarrollarse también en otros puntos de la península.

Personas de toda Europa, con especial predominancia de teutones, se han acercado hasta el Espai Erre para participar de la noche del viernes de milonga queer del Quilombo Queer Barcelona.

A Europa llegó un tango sofisticado y de salón, aunque sus orígenes hablen de baile clandestino y popular en los baretos de las costas Argentinas. Precisamente para recuperar sus raíces, Quilombo Queer no sólo organiza milongas de pago también organiza bailes clandestinos: una milonga itinerante ocupa y visibiliza el espacio público algunos días del festival.

 

Etiquetas

Raúl García

Amante de la música, los libros y la moda. Luchando por la igualdad en todos los ámbitos que nos rodean.

Artículos Relacionados

Botón volver arriba
X