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Muere Totó de España

Chichi L'Amoroso nos cuenta a través de su experiencia la gran vida de esta artista llamada Totó, una institución para el transformismo ya no solo en Sevilla, sino de toda España. Descanse en paz

De donde vienes, es lo primero que ronda mi cabeza cuando pienso en Totó de España, ya que ha sido toda una institución para el transformismo ya no solo en Sevilla, si no en España.

El transformismo de los años 70 y de las siguientes cuatro décadas cuenta con el encanto de ser un arte efímero, donde solo ha quedado registrado por una foto, un cartel, un video VHS, y los primeros formatos digitales ya que no había material digital de todo lo que se creaba entre bambalinas y sobre los múltiples escenarios.

Así que la memoria del transformismo queda reducida al poco material físico y una transmisión oral de lo que sucedía en cada momento.

Esta es la historia de Totó de España, la historia de como la fama de una transformista llegó a traspasar las barreras del arte y colarse en un diálogo de una obra de los hermanos Álvarez Quintero, donde cobra sentido lo ficticio y lo real de una vida que ha pasado por un sinfín de retos, dolor, alegrías, amor, gloria y penurias.

No fue fácil ser transformista en una época de represión, ser gay, transformista; y ser toda una señora como ella era un reto de supervivencia continuo.

Mi historia con Totó se escribe en la calle Sierra Nevada, de Sevilla, en la conocida Casa Jackson. Ahí pasaba tardes rodeada de sus perrillos contándonos historias de su vida, su trayectoria su legado.

De cómo pasaba de actuar en las mejores salas de fiestas como la conocida Sevilla la Noche hasta acabar debajo de un coche tras finalizar su trabajo para poder huir de la policía en las continuas redadas en los puntos calientes LGTB+ de la ciudad.

Alguna vez me he puesto en la piel de una transformista de la época y da miedo pensar en cómo te sentirías después de tan sólo hacer tu trabajo y tener que huir o esconderte como si fueras un delincuente. Dar por hecho que por tu condición y tu trabajo podrías ir a la cárcel por la ley de “vagos y maleantes”.

Totó, lo vivió en primera persona y sobrevivió a nuestra época mas oscura como colectivo LGTB+, aun así, nunca perdió la sonrisa que le caracterizaba.

Uno de sus personajes que más revolución causaba en todas las salas de fiestas en las que actuaba era el de Lola Flores.  Cuando Totó salía, toda la sala se ponía de pie. Era todo un espectáculo.

Pero más allá de quedarse con el cliché de transformista, Totó demostró ser una de las mejores cómicas que ha dado la ciudad, con míticos números que quedarán por siempre en nuestro recuerdo como las noches tan divertidas que nos hizo pasar en la caseta de los Formalitos, en la Feria de Sevilla, ¡hacía un número con el bolso colgado en la nariz!

Siempre fue única, y ser única siempre causa recelo y envidias. Creo que es justo decir que muchas compañeras no le hicieron fácil su trayectoria pero pudo con ellas, incluso a muchas se las ganó con los años y su saber estar. Su saber estar que algunas veían como su debilidad pero en el fondo era su fortaleza.

La feria de Sevilla dio grandes momentos, y Totó estaba en la mayoría de ellos.  Tenía un número estrella, nunca mejor dicho, junto a otra transformista, la Estrellita, “el columpio de la muerte”. Un número cómico donde columpiaba a la Estrellita ante la mirada atónita y las risas del público asistente.

También formó parte de la caseta de la Esmeralda de Sevilla, otro de nuestros referentes. Siempre ha estado bien rodeada y muchas de sus compañeras le guardamos un gran respeto y admiración.

Podría seguir hablando de los locales donde te hemos podido ver, pero sería una lista interminable, Itaca, Isbiliya, etc.

Son muchas risas, muchos momentos que nos has regalado y que no hemos sabido compensarte, una vida de lucha y superación.

Hemos aprendido mucho de ti, al menos así lo siento yo, estamos en deuda contigo Totó. Y me apena no poder haber hecho mucho más por ti. Hay que cuidar a nuestras madres, que tanto han luchado no solo por el transformismo, si no por nuestros derechos LGTB+ sin siquiera saberlo.

Por enfrentarse cada noche a un mundo que aun no estaba preparado para este nosotres, por enfrentar la vida día a día siendo auténtica y no ocultar su naturaleza, por esto y mucho más, gracias Totó, Totó de España.

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