
A pesar de los avances hacia la despatologización, como la reciente “Ley Trans”, estas mujeres continúan enfrentándose a diversas formas de violencia y discriminación, tanto en los servicios públicos como en entornos laborales.
Este estudio reciente revela que un 31% de las mujeres trans* ha sufrido violencia por parte de profesionales de servicios públicos, y un 20% ha evitado acudir a estos servicios por temor a sufrir violencia. Estos datos subrayan la necesidad urgente de sensibilizar a la sociedad, especialmente en sectores como el empresarial y sociosanitario, sobre los desafíos que afrontan las mujeres trans* en estas circunstancias.
En este contexto, se han desarrollado materiales que no solo buscan aumentar la conciencia social, sino también promover un cambio profundo en las actitudes y prácticas hacia estas mujeres.
El objetivo es influir en las políticas y comportamientos de los profesionales que interactúan con ellas, para crear espacios más inclusivos, respetuosos y libres de violencia. Además, se considera fundamental proporcionar herramientas de empoderamiento a las propias mujeres trans*, ayudándolas a conocer y defender sus derechos, y a tomar un papel activo en la prevención de situaciones de violencia.
Como parte de este esfuerzo, conoce los testimonios de Dina y Samanta dos mujeres trans* que han compartido sus vivencias en relación con los servicios sociosanitarios y su participación en espacios laborales. Sus relatos son un reflejo de las barreras que enfrentan, pero también de su fortaleza y resiliencia.



