Televisión

Oscar y John en ‘La Edad Dorada’, una pareja LGTB+ en el New York del siglo XIX

'La Edad Dorada' se centra en el Nueva York de finales del siglo XIX, una etapa de cambios económicos y sociales, aunque lejana a la visibilización del colectivo LGTB+

A falta del último episodio de los 9 que componen la primera temporada y que se estrenará el 21 de marzo en HBO Max; La Edad Dorada ha cautivado a todo tipo de públicos. La serie está creada por Julian Fellowes; la nueva Downton Abbey salvo que esta vez su localización es Nueva York a finales del siglo XIX.

Si no has visto la serie, podrías encontrar algún spoiler si continúas leyendo.

Para entender la serie debemos ponernos en contexto, ya que ésta se sitúa en la «Edad Dorada» estadounidense. Esta es una época de inmenso cambio económico, de gran conflicto entre las viejas costumbres y los nuevos sistemas, telón de fondo donde se desarrolla la historia de Marian. Cuando ésta descubre que su padre la había engañado y se había gastado todo su dinero, Marian Brook (interpretada por Louisa Jacobson, la hija de Meryl Streep) debe mudarse con sus adineradas tías.

Agnes van Rhijn (Christine Baranski) y Ada Brook (Cynthia Nixon), que ponen siempre mucho énfasis a que ellas pertenecen a la «antigua New York», pertenecen a esa sociedad conservadora que se centra en las viejas costumbres y que juzga por la pureza de la sangre, más que por el dinero. Y es en esta familia donde entra Óscar, el personaje en el que nos vamos a centrar.

Un personaje secundario con mucho juego

Óscar van Rhijn es el hijo de Agnes, primo de Marian Brook. Tiene pocos momentos en pantalla, pero cuando aparece siempre procura decir en voz alta lo primero que piensa, a expensas de su autoritaria madre. Parece ser una persona directa, que no da problemas, transparente. Pero no es más que una careta que oculta a su verdadero interés, John Adams. Y es que el primer episodio finaliza con un poco de softcore porn entre Óscar y John.

Podríamos entrar en discutir los detalles de ambos personajes, pero ese es uno de los únicos problemas de la serie. Tienen tantos personajes, y crean tantas historias secundarias, que apenas les da tiempo a entrar en ellas. Solo las rozan de manera superficial. Por culpa de esto, sabemos realmente poco de John. Lo que sí está claro es que Oscar es, de los dos, el realista. Sabe que van a tener que esconderse si quieren estar juntos, y que necesita una tapadera para disimular ante la sociedad. Aquí entra Gladys Russell, hija de familia adinerada, unos «nuevos ricos». Tal y como le expone Óscar a John: «Es perfecta. Es inocente, por lo que no se olerá nada y es la heredera de la fortuna Russell. Además, y esto es importante, es simpática. Creo que podríamos ser felices».

John no está de acuerdo con la decisión. No se deja muy claro cuál es su plan, pero al menos deja claro sus sentimientos cuando en un café para hombres, le dice «te quiero» en voz alta a Óscar. Éste, espantado, se asegura de que nadie le haya escuchado. De nuevo una pareja LGTB+ es lanzada a un final triste; se ven forzados a esconder su relación y su verdadera identidad.

Oscar "La Edad Dorada"

Una situación poco favorable

En esta época, las leyes sobre sodomía de Nueva York se mantuvieron en constante cambio, cuando una ley de 1801 elevó el castigo a cadena perpetua obligatoria, con trabajos forzados o confinamiento solitario como anexos adicionales; la ley se redujo en 1828 a un máximo de 10 años y se suprimieron las opciones de trabajos forzados y soledad. La ley se modificó nuevamente en 1881, y la sodomía por entonces se limitó a un máximo 20 años y un mínimo de 5. Una revisión en 1892 eliminó el mínimo de 5 años.

Estas leyes de sodomía estaban enfocadas a prohibir un gran número de prácticas sexuales; aunque en su mayoría se enfocó en las prácticas entre personas del mismo sexo. Es también por esta época cuando se comienza a convertir la homosexualidad en un problema psicológico. Esta idea alcanzó su punto más alto con el surgimiento del psicoanálisis en 1896, aunque sus raíces ya se encuentran a principios del siglo XIX.

Sin embargo todo esto se vio más difícil de perseguir por el surgimiento del culto a la amistad y las llamadas Boston Marriage. Esto era una manera de llamar a las casa donde convivían dos mujeres que eran independientes, solteras, con su propio dinero, lo que a veces significaba que vivían de dinero heredado o que se ganaban la vida como escritoras u otras actividades cultivadas. En cuanto al culto a la amistad; las amistades entre personas del mismo sexo adquirieron a menudo entre las clases cultas, un carácter exclusivo y fuertemente emocional, en ocasiones erótico. Estas era bien vistas por la sociedad porque se presumía que no contaban con el carácter sexual.

Por lo que vemos en la serie, John Adams no ve ningún problema en mantener su relación tras la tapadera del culto a la amistad, pero Óscar lo quiere todo en la vida sin levantar sospechas, y sabe que no va a poder tenerlo con John. Esta es la triste realidad a la que se enfrentaban las personas del colectivo LGTB+ en esta época, por mucho que ahora se hable de los Boston Marriage como una salida permisiva. Nunca eran del todo libres, y es importante recordarlo.

Lucía J. García

Estudiante de Periodismo con la visión de dedicarse a la Comunicación con Perspectiva de Género. Actualmente realizando las prácticas en Togayther, pero con experiencia laboral en el Ayuntamiento de Punta Umbría y en revistas online.

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