Televisión

¿Cómo habríamos vivido Stonewall en la época de las plataformas?

Netlfix, Amazon o HBO podrían haber visto el filón de los disturbios y fichar a Sylvia Rivera o Marsha P. Johnson para que dieran su visión en una miniserie y captar al nuevo público LGTB+

28 de junio de 1969, Nueva York, en un mundo ficticio pero muy cercano a este. Mientras Sylvia RiveraMarsha P. Jonhson y otras transexuales y miembros del colectivo LGTB+ se enfrentan a la policía en Stonewall, otros tantos siguen en sus casas, viendo un nuevo invento llamado Netflix que les permite seleccionar aquello que realmente les representa.

Mientras en la televisión en abierto triunfan las series familiares, buscando alcanzar al mayor número posible de espectadores, en estas plataformas surgidas de la televisión por cable han descubierto que las minorías existen. Que las minorías consumen y que las minorías quieren verse representadas.

La resistencia de Sylvia, Marsha y compañía hace ver a los ejecutivos de estas plataformas que el colectivo LGTBI+ existe. Y no solo que existe, sino que comienza a convertirse en un sujeto político. Ser transexual, gay o lesbiana deja de ser un aspecto más de la personalidad que se intenta esconder de los demás para pasar a ser algo de lo que estar orgulloso. Algo que hay que defender. En Estados Unidos habría que esperar en nuestra realidad hasta el siglo XXI para ver la primera serie dirigida exclusivamente al colectivo LGTB+. Queer as folk se estrenó el 3 de diciembre del 2000 en Showtime, una cadena de televisión por cable. Un año antes, 30 años después de los disturbios de Stonewall se estrenaría su antecesora en Channel 4.

 Stonewall PlataformasSin embargo, en este escenario que nos estamos imaginando, las plataformas comenzarían a pelearse por crear productos destinados al público LGTB+. Sus estudios de mercado demostrarían que entre el 10 y el 20% de la población forma parte del colectivo, millones de personas que no tenían hasta ese momento ni una sola serie con las que sentirse identificada.

Los nuevos productos no tardarían en llegar, desde comedias dirigidas al gran público como Modern Family a dramas generacionales como Looking o Banana y productos más realistas como Pose o The Normal Heart.

Stonewall PlataformasSylvia Ryvera o Marsha P. Johnson no abandonarían su activismo, pero conseguirían ser consultoras de guion y hacer que la realidad de ser transgénero llegase a todas las televisiones del planeta. De hecho, Stonewall no sería una película sino una serie documental en la que ellas mismas contarían cómo se empoderaron.

Llegaríamos al 2019 de forma muy similar, pero con una gran diferencia. Millones de niños y niñas LGTB+ habrían tenido sus referentes en la televisión. Habrían sabido que no son bichos raros, que pueden ser como son y que tienen derecho a ser felices.

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