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Salud Sexual

Las infecciones de transmisión sexual (ITS) bacterianas (y IV): Linfogranuloma venéreo o LGV

Importante recordar: todas las ITS pueden pasar asintomáticas en fases iniciales. Las bacterianas suelen tener muy fácil cura; eso sí, el tratamiento no inmuniza ni protege frente una nueva infección. La presencia de una ITS activa puede favorecer la transmisión de VIH y otras ITS

La Linfogranuloma venéreo o LGV puede provocar graves infecciones anales y de los órganos genitales. La LGV se trata fácilmente siempre y cuando se la detecte precozmente.

Es una infección provocada por una bacteria particularmente agresiva de la familia de las Clamidiasis, y puede provoca: chancros, pústulas e infección de los ganglios y de los órganos genitales.

Prevención

El LGV se trasmite por contacto con una mucosa infectada -ano, vagina, recto, glande, boca, garganta- o fluidos sexuales infectados.

Dilatar analmente a una compañera o compañero sexual o compartir juguetes sexuales no desinfectados también son prácticas de riesgo.

Las prácticas sexuales de riesgo incluyen el sexo anal sin condón, dar y recibir sexo oral, introducir un puño sin guantes (si se lubrica con saliva y luego se vuelve a tocar la boca y así sucesivamente), compartir juguetes sexuales o la virola de ducha para lavados de colon.

Sintomatología

Evoluciona por etapas:

  • 1ª Fase: De tres días a tres semanas después de haber sido infectado aparece una pequeña herida indolora -ulceración, vesícula- donde las bacterias entraron: boca, ano, uretra y/o glande. A veces pasa desapercibido, a menos que sea en la uretra, ya que cuando se orina el LGV provoca una sensación de escozor.
  • 2ª Fase: Entre los 10 y los 30 días posteriores se puede presentar una infección de los ganglios -normalmente en la ingle- que provoca dolor y fiebre, a veces la misma se presenta con secreción de pus por orificios o fístulas. También es posible padecer dolores de cabeza regulares.
    • El LGV anal provoca una dolorosa inflamación del ano con secreción de sangre y pus; y dificultades para la evacuación. Puede provocar abscesos y úlceras anales acompañadas de fiebre.
    • El LGV en la uretra -y glande- provoca una sensación de escozor cuando se orina, acompañada, a veces, por ganglios en la ingle que pueden convertirse en purulentos y muy dolorosos.
    • El LGV en la boca, provoca una persistente y dolorosa inflamación de la garganta acompañada a veces por ganglios alrededor del cuello y, a veces, en las axilas.
  • 3ª Fase: Es la más destructiva, la que produce más secuelas irreversibles en los tejidos genitales.
    • El diagnóstico consiste en tomar una muestra de la secreción o hacer una búsqueda de Clamidiasis en la orina, eventualmente un análisis de sangre para verificar la presencia de anticuerpos (serología chlamydiae tracomatis).

Tratamiento

Hasta la segunda fase la LGV se trata con antibióticos.

Como todas las ITS, el LGV debilita las mucosas y el sangrado que produce favorece la transmisión del VIH, de la Sífilis, de la Hepatitis C y de otras ITS.

Y recuerda que:

No te vas a infectar por tener prácticas sexuales con una persona que vive con VIH, que esté tratada y que tenga una carga viral indetectable durante 6 meses, aunque no uses condón en las penetraciones y haya eyaculación (Indetectable=Intransmisible).

Todos y todas tenemos derecho a decidir cómo vivimos nuestra salud sexual, qué decisiones tomamos para ello y qué riesgos estamos dispuestos y dispuestas a asumir. Es parte de nuestra libertad: ¡vivámosla informados e informadas!

Y tú, ¿cómo quieres cuidarte? Si tienes dudas, no te cortes, sólo tienes que escribirme:

  • Cibereducador en Salud Sexual, Stop Sida
  • Whatsapp/ Telegram 636 33 86 78
  • www.stopsida.org

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