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Padres y Madres del Orgullo LGTB+: Sylvia Rivera

Sylvia Rivera fue una de las transexuales que encabezó los disturbios de Stonewall Inn en junio de 1969. Junto a su amiga Marsha P. Johnson luchó incansablemente por la igualdad de derechos de las mujeres transexuales

Sylvia Rivera no se dejó apresar por la policía aquel 28 de junio de 1969 en el Stonewall Inn. Rivera fue una de las precursoras del movimiento LGTB+ a raíz de aquella madrugada. Y es que, como muy bien la activista contó en una entrevista, «No teníamos nada que perder». Nada que perder y mucho que ganar. Supongo que fue esto lo que pensaron todas y cada una de las personas que se encontraban en el Stonewall In aquella madrugada, la mayoría mujeres transexuales, prostitutas y drags queens

Rivera tuvo una infancia y adolescencia marcada por la tragedia. Su padre biológico la abandonó y su madre se suicidó cuando ella tenía solo tres años. Pasaría a vivir con su abuela, de nacionalidad venezolana, en Nueva York, hasta los once años, momento en el que se fue de casa, ya que su abuela no soportaba la idea de que su «nieto» en realidad era una mujer. Sylvia Rivera fue acogida por un grupo de mujeres transexuales, en el que comenzó a luchar por la igualdad de derechos de todo el colectivo LGTB+. 

Sylvia Rivera
Bruch Club

Su papel en los disturbios de Stonewall Inn fue imprescindible. «La noche de Stonewall fue para todo el mundo como una fiesta al aire libre. No había nada planeado. Fue algo que simplemente ocurrió», declaraba años después Rivera. «Mi amante y yo estábamos bailando. Al momento siguiente se encendieron las luces. Era una redada. Empezaron a fichar a las queens y a meterlas en los coches de policía y sacaron las armas. Volaron cócteles molotov. Pensé ‘Dios mío, la revolución está aquí. ¿Nos habéis tratado como mierda todos estos años? Ahora es nuestro turno’«.

Su activismo comenzó con la Guerra de Vietnam y los movimientos de los derechos civiles y feministas. Gracias a que vivió en la calle durante un tiempo, Sylvia Rivera siempre apoyó a las personas más indefensas dentro del colectivo LGTB+: trans, jóvenes con pluma, gays en la cárcel, personas racializadas, drags queens, chaperos, personas sin hogar… En 1970, junto a Marsha P. Johnson, formaría la STAR (Street Transvestite Action Revolutionaries) con el objetivo de prestar apoyo a las personas LGTB+ más desfavorecidas. 

Marsha y Sylvia StonewallA partir de 1970, tanto Sylvia como Marsha se sintieron cada vez más excluidas en el movimiento LGTB+. Sus discursos cambiaron, ya que como bien pensaba Sylvia, el colectivo era «un club blanco y de clase media». «La comunidad trans ha permitido que la comunidad gay y lesbiana hable por nosotros«, declaraba la activista, que se quejaba que los gays y lesbianas pretendían conseguir primero sus derechos para luego ayudar al colectivo transexual: «Déjenos llegar y luego os ayudaremos a obtener el vuestro –explicaba Sylvia– Si lo escucho una vez más, creo que saltaré del edificio Empire State».

De hecho, tales fueron las críticas de Sylvia al colectivo LGTB+ que en la manifestación del Orgullo LGTB+ de Nueva York de 1973, se subió al escenario para dar un discurso entre el abucheo de todo el público. Un discurso desgarrador con el que Sylvia quiso que gays y lesbianas reflexionasen sobre lo que estaban haciendo, o, mejor dicho, lo que no estaban haciendo. Tras dicho discurso, Sylvia intentó suicidarse. Tras ese momento, Sylvia dejó el movimiento y su etapa como activista, porque se sintió decepcionada por todo el trabajo que había llevado a cabo, tanto ella, como sus compañeras de la calle. 

La vida de Sylvia Rivera no fue fácil. Mujer transexual, latina y prostituta, una combinación que la hicieron fuerte. Por suerte, aunque un poco tarde, su lucha ha sido reconocida en todo el mundo y podemos decir que gracias a ella y a todas las personas más marginadas de nuestro colectivo hoy podemos disfrutar de un día para la reivindicación y para celebrar lo orgullosos que estamos de nosotros mismos. «Creo en el Poder Gay. Creo que merecemos nuestros derechos o no estaría luchando por ellos». 

Fuente
eldiario.es
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Marcos del Toro

"Lo normal para una araña, es un caos para la mosca". Luchando, creciendo y aprendiendo cada día.

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