
Cuando Nathy Peluso pisa un escenario, no lo pisa: lo arrasa. Y en 2025 lo volverá a hacer con una gira mundial que ya está levantando expectación en medio planeta. Pero si hay un país donde la artista argentina juega en casa, ese es España. Tras triunfar en festivales como el Primavera Sound y llenar recintos en ciudades como Madrid y Barcelona, Peluso ha anunciado nuevas paradas de su tour en nuestro país, donde el público LGTB+ la espera como a una auténtica diva queer.
Un vínculo queer que se siente en cada show
Aunque nunca se ha autoproclamado “icono LGTB+”, Nathy Peluso lo es por derecho propio. Su discurso de libertad sexual, empoderamiento femenino y placer sin etiquetas conecta de lleno con quienes saben lo que es resistir a lo normativo. En clubs queer y fiestas LGTB+ de Madrid, Valencia o Sevilla, himnos como Mafiosa, Ateo o Corashe se cantan como auténticas declaraciones de orgullo.
La gira que España ya espera
La nueva gira mundial de Peluso recorrerá Latinoamérica, Europa y Estados Unidos, pero España es parada obligatoria. En ciudades como Madrid, Barcelona, Bilbao o Valencia, los fans ya preparan looks y pancartas para recibirla. Sus conciertos aquí siempre son más que un recital: son celebraciones de identidad, diversidad y exceso en el mejor sentido.
Con escenarios cuidados al detalle, bailarines que respiran diversidad y un vestuario que bebe de la cultura queer, cada show es una fiesta pensada para sentirse libre.
De Calambre al fenómeno global
Desde Calambre (2020), su consagración internacional, hasta colaboraciones con artistas de talla mundial, Nathy Peluso ha demostrado que no se conforma con un estilo: mezcla rap, tango, salsa, pop y todo lo que se le pone por delante. España ha sido clave en esa evolución: aquí creció artísticamente y aquí vuelve ahora, convertida en referente global.
Nathy Peluso arranca su gira mundial con la misma fuerza que la ha convertido en diva contemporánea. Y si bien el mundo entero la espera, en España la recibimos con más ganas que nunca: porque aquí no solo escuchamos su música, la vivimos en cada escenario, en cada festival y en cada club queer que la canta de memoria.


