
Miranda! sigue conquistando espacios donde antes parecía imposible imaginar pop queer, lentejuelas y libertad sin complejos. El icónico dúo argentino formado por Ale Sergi y Juliana Gattas será la voz oficial de La Vuelta 2026, una de las grandes citas deportivas del año, gracias a su tema “Despierto Amándote”, elegido como sintonía oficial de la competición.
La noticia fue anunciada por RTVE en un acto celebrado en Torrespaña junto a responsables de Deportes de la cadena, representantes de Unipublic y los propios integrantes del grupo. La canción acompañará toda la ronda española desde la salida en Mónaco el 22 de agosto hasta la última etapa en Granada el 13 de septiembre
Y no es una elección cualquiera. Porque si algo representa Miranda! desde hace más de dos décadas es precisamente eso que la canción quiere transmitir: intensidad, autenticidad y la celebración de una vida vivida sin pedir permiso.
“Despierto Amándote” fue una de las canciones más comentadas del Benidorm Fest 2026, donde el grupo alcanzó la final y logró la quinta posición. Aunque no terminó representando a España en Eurovisión, el tema encontró ahora una segunda vida que encaja perfectamente con el espíritu de La Vuelta.
La propia RTVE define la canción como una propuesta de tintes ochenteros y synth pop que habla de disfrutar la vida y el amor con intensidad y color, sin prejuicios ni vergüenzas, algo que Miranda! ha defendido siempre tanto dentro como fuera del escenario
En palabras de María Eizaguirre, directora de Comunicación y Participación de RTVE, el dúo lo hace “como solo saben hacer ellos, con humor y mucha ironía”. Y ahí está precisamente una de las claves de su éxito: convertir la extravagancia en identidad y la diferencia en marca propia.
Ale Sergi, compositor del tema junto a Gerardo López, Von Linden y Diego Román Gutman Goldfinger, celebró especialmente que la canción tenga esta nueva oportunidad: “Estamos contentos porque ya sonó en el festival, pero con esta oportunidad, mucha gente la va a conocer y otros la van a reescuchar”, explicó durante la presentación. Incluso bromeó diciendo que no se imagina pedaleando al ritmo del tema, pero sí a los ciclistas haciéndolo
Para quienes siguen la trayectoria de Miranda!, esto no sorprende. Desde su nacimiento en 2001, el grupo se ha convertido en una de las bandas pop más importantes de Latinoamérica y en un auténtico símbolo de libertad estética y artística. Su presencia escénica siempre ha desafiado etiquetas tradicionales, apostando por la teatralidad, la ambigüedad, el exceso visual y una manera de entender el pop profundamente conectada con el universo queer.
Mucho antes de que la industria hablara de representación o visibilidad, Miranda! ya jugaba con todo eso desde la naturalidad, construyendo una identidad propia donde el artificio nunca fue superficial, sino una forma de expresión.
Con más de 12 millones de oyentes mensuales en Spotify, cientos de millones de reproducciones y una trayectoria consolidada durante 24 años, el grupo sigue viviendo una nueva edad de oro. Su álbum “Nuevo Hotel Miranda!”, lanzado en 2025 como sucesor del premiado “Hotel Miranda!”, confirmó que siguen siendo una referencia absoluta dentro del pop latino
Además, su paso por el Benidorm Fest y ahora su elección como imagen musical de La Vuelta refuerzan aún más su conexión con España. A los conciertos ya anunciados en Madrid y Barcelona este año se suman ahora nuevas fechas en Mallorca, Málaga y Valencia, consolidando una relación cada vez más fuerte con el público español
Que una competición histórica como La Vuelta apueste por una propuesta como la de Miranda! también dice mucho del momento cultural que vivimos. El deporte y la música popular llevan años acercándose, pero no siempre desde lugares tan diversos, coloridos y abiertamente alejados de la masculinidad clásica que suele dominar estos espacios.
Por eso esta elección tiene algo simbólico. Porque no se trata solo de una canción pegadiza para acompañar etapas de montaña. Se trata también de ver cómo el pop queer entra, con total naturalidad, en uno de los eventos deportivos más tradicionales del calendario.
Y quizá ahí está la verdadera victoria: que cuando suene ese primer sintetizador y arranque la carrera, también suene una forma distinta de entender la libertad.




