
Fernando Repiso vuelve a la novela negra con Manual para construir un infierno, un thriller intenso, incómodo y ferozmente humano que se adentra en una Sevilla abrasada por el calor, la noche y la corrupción moral.
La novela, a la venta desde el 6 de mayo de 2026, plantea una investigación policial que arranca con una muerte aparentemente accidental y acaba derivando en una cadena de crímenes conectados por el odio, el deseo, la culpa y la represión.
Con 432 páginas, Manual para construir un infierno se presenta como una novela negra de ritmo vertiginoso, protagonizada por un inspector tan brillante en su trabajo como devastado en su vida personal.
Una Sevilla negra donde el infierno no está bajo tierra, sino en la superficie
La historia se sitúa en una Sevilla sofocante, convertida en algo más que un escenario. La ciudad funciona como un organismo vivo que respira calor, sudor, deseo y amenaza.
De día, el aire se vuelve irrespirable. De noche, Sevilla se transforma en un laberinto de bares, discotecas, cuerpos y secretos donde los personajes buscan huir, perderse o sobrevivir. Esa atmósfera convierte la ciudad en una especie de infierno en la tierra, donde la tensión física y mental no deja de crecer.
En ese contexto, Repiso construye un thriller que no solo habla de crímenes, sino también de las violencias que muchas veces permanecen bajo la superficie: la homofobia, el fanatismo religioso, la culpa, la precariedad, la represión sexual y la doble moral.
Iván de Pablos: un inspector brillante, adicto y lleno de grietas
El protagonista de la novela es Iván de Pablos, inspector de policía, brillante en lo profesional pero completamente desbordado en lo personal.
Iván es adicto al sexo, al alcohol, a las drogas y, sobre todo, a las mentiras. Su vida es una cadena de simulacros: un matrimonio fallido con su mejor amiga de juventud, una sexualidad reprimida que explota en clubes nocturnos y una necesidad de redención que lo lleva a asistir a terapia y colaborar en un programa de radio.
El personaje encarna el infierno interior del título: la imposibilidad de reconciliar identidad, deseo y responsabilidad. Es impulsivo, sarcástico, brutalmente inteligente y profundamente frágil. Un antihéroe incómodo, tóxico y magnético, de esos que no siempre caen bien, pero resultan imposibles de abandonar.
Jóvenes homosexuales asesinados y una investigación atravesada por el odio
El caso central de Manual para construir un infierno comienza cuando varios jóvenes homosexuales aparecen asesinados y el rastro empieza a apuntar hacia entornos de poder.
Lo que en principio podría parecer una investigación policial más se convierte en una espiral de violencia, secretos y culpa. Los vínculos entre las víctimas arrastran al protagonista hacia un mundo nocturno de excesos, sexo y precariedad, donde la homofobia y el fanatismo religioso laten bajo la superficie.
Ahí es donde la novela adquiere una dimensión especialmente interesante para el lector LGTBIQ+: no utiliza la diversidad como simple decorado, sino como parte del conflicto social, emocional y político que atraviesa la trama.
La aparición de víctimas homosexuales, el peso de la culpa religiosa y la violencia asociada al deseo reprimido convierten la investigación en algo más que un caso criminal. Es también una radiografía de cómo el odio puede incubarse en los márgenes, en los discursos morales y en los silencios cómplices.
Homofobia, fanatismo religioso y doble moral
Uno de los temas centrales de la novela es la conexión entre homofobia, fanatismo religioso y violencia. El dosier de prensa subraya el uso del Levítico y la idea del “pecado” como elementos clave para mostrar cómo determinadas creencias pueden ser utilizadas para justificar la violencia.
Esta lectura resulta especialmente potente en un momento en el que los discursos de odio vuelven a ocupar espacios públicos, políticos y digitales. La novela dialoga, desde el terreno de la ficción negra, con una realidad muy reconocible: cuando se señala a las personas LGTBIQ+ como amenaza, desviación o pecado, se prepara el terreno para la exclusión y la agresión.
En ese sentido, Manual para construir un infierno conecta con otras noticias que venimos contando en Togayther sobre el aumento de la LGTBIfobia, los discursos de odio y la necesidad de seguir defendiendo espacios seguros para el colectivo.
El deseo como motor, conflicto y condena
Más allá del caso policial, la novela explora el deseo en todas sus formas: sexual, afectiva, compulsiva y destructiva.
Relaciones abiertas, sexo anónimo, búsqueda constante de estímulos, cuerpos que se cruzan en la noche y personajes que confunden libertad con huida forman parte de una exploración de la identidad contemporánea donde el placer convive con la culpa, la soledad y la necesidad de pertenencia.
A diferencia de otros thrillers donde el deseo aparece solo como morbo o detonante del crimen, aquí funciona como una fuerza narrativa más profunda. El deseo seduce, arrastra, desarma y, en ocasiones, mata.
La comparación con otros relatos de novela negra resulta clara: si el noir clásico utilizaba la ciudad, la corrupción y el crimen para mostrar las grietas de una sociedad, Repiso suma a esa tradición una mirada contemporánea sobre la sexualidad, la identidad reprimida y la violencia que nace del miedo a mirarse de frente.
Una novela negra con pulso queer y mirada social
Manual para construir un infierno no parece buscar una representación amable ni cómoda. Su propuesta es más áspera: mostrar cuerpos, culpas, contradicciones y violencias sin edulcorar.
Por eso puede funcionar especialmente bien para quienes buscan una novela negra con pulso queer, pero también con ambición literaria y social. No estamos ante una historia de diversidad luminosa ni ante un relato celebratorio, sino ante una bajada a los sótanos de una ciudad y de unos personajes que no saben cómo salir de sus propios infiernos.
En ese sentido, la novela se sitúa en una zona interesante entre el thriller criminal, el drama psicológico y la crítica social. Hay investigación, hay asesinatos, hay sospechosos y hay tensión, pero también hay una pregunta constante por la identidad, la culpa y el precio de vivir escondido.
Personajes marcados por la culpa, la lealtad y la contradicción
Junto a Iván de Pablos aparece Pilar Ojeda, subinspectora, compañera y contrapunto del protagonista. Metódica, intuitiva y ética, representa el orden frente al caos y la contención frente al impulso.
Su relación con Iván, mezcla de tensión, lealtad y desgaste, funciona como uno de los motores emocionales de la novela. Pilar no solo investiga el caso: también sostiene, cuestiona y confronta al protagonista cuando este está a punto de romperse del todo.
Otro de los personajes destacados es Jhonatan Domínguez, joven vinculado al caso, ambiguo, seductor y contradictorio. Su papel oscila entre víctima, testigo y posible sospechoso, lo que lo convierte en una presencia hipnótica y difícil de clasificar.
También destaca Segismundo “Segis” Heredia, víctima central cuya figura crece a medida que avanza la investigación. Procedente de un entorno humilde, con pasado conflictivo y una fuerte carga religiosa, su vida está atravesada por la culpa, la represión y la violencia.
Un estilo narrativo eléctrico y asfixiante
Uno de los rasgos más destacados de Manual para construir un infierno es su estilo narrativo. Repiso despliega una prosa eléctrica, de ritmo vertiginoso, que reproduce desde dentro la aceleración, el desorden y la tensión emocional de los personajes.
El autor juega con la puntuación y la respiración del texto, llegando incluso a eliminar puntos y comas en momentos clave para generar una sensación real de asfixia, urgencia y descontrol.
El resultado es una lectura inmersiva, física y adictiva. Un thriller que no solo se lee, sino que se siente en el cuerpo, como si el propio lenguaje empujara al lector hacia el mismo descenso que viven sus personajes.
Fernando Repiso, una voz con experiencia en el thriller
Fernando Repiso ha desarrollado gran parte de su carrera profesional en el ámbito de la comunicación política e institucional. También es autor de artículos de opinión y relatos cortos.
Antes de Manual para construir un infierno, publicó la novela 6 mujeres 6, descrita como una historia familiar divertida y adictiva, y Las agujas de la noche, publicada por Editorial Planeta en 2022, un thriller diferente que no da respiro al lector.
Con esta nueva novela, Repiso vuelve a moverse en el terreno del suspense, pero ampliando el foco hacia temas especialmente incómodos: la homofobia, la sexualidad reprimida, el fanatismo, la corrupción y los infiernos íntimos que cada persona construye para sí misma.
Ficha de ‘Manual para construir un infierno’
- Título: Manual para construir un infierno
- Autor: Fernando Repiso
- Género: Novela negra / thriller
- Fecha de venta: 6 de mayo de 2026
- Número de páginas: 432
- Precio: 21,90 euros
- Instagram del autor: @repisof
Un thriller incómodo para mirar de frente lo que la sociedad prefiere esconder
Manual para construir un infierno se presenta como una novela negra incómoda, intensa y adictiva. Una historia donde la investigación criminal sirve para abrir una puerta a temas mucho más profundos: la culpa, la represión, la homofobia, el deseo y la violencia que nace cuando una sociedad convierte la diferencia en pecado.
Su fuerza está precisamente en no ofrecer una lectura cómoda. En llevar al lector a una Sevilla nocturna, abrasada y contradictoria, donde el infierno no aparece de golpe, sino que se construye poco a poco: mentira sobre mentira, desfase sobre desfase, silencio sobre silencio.
Para quienes buscan thrillers con trasfondo social, personajes rotos y una mirada directa hacia las zonas más oscuras del deseo y la discriminación, Manual para construir un infierno apunta a ser una de esas novelas que incomodan, enganchan y dejan poso.
Desde Togayther seguiremos dando espacio a libros, películas y series que abordan la diversidad LGTBIQ+ desde miradas distintas, también cuando lo hacen desde la oscuridad, el thriller o la denuncia social. Puedes leer más contenidos relacionados en nuestra sección de cine y series, en nuestras noticias sobre LGTBIfobia y en los artículos vinculados al Orgullo LGTBIQ+.



