
La bisexualidad ha sido una orientación sexual durante mucho tiempo invisibilizada o mal representada en la literatura. A menudo, las personas bisexuales han sido retratadas como personajes indecisos, traicioneros o simplemente como una fase transitoria en la narrativa de otros personajes.
Sin embargo, en los últimos años, autores y autoras han comenzado a reclamar huecos donde la bisexualidad se representa con autenticidad y profundidad.
La invisibilidad histórica
La falta de representación bisexual en la literatura no es algo extraño. Durante siglos, las normas culturales y sociales dictaban una visión binaria de la sexualidad, donde solo existían la heterosexualidad y la homosexualidad.
Esta visión ha llevado a que muchas de las experiencias bisexuales dentro de las obras literarias sean omitidas o distorsionadas. Además de que la bisexualidad ha sido siempre objeto de prejuicios y estigmas.
Comúnmente se asociaba la bisexualidad con la infidelidad, promiscuidad o la indecisión, todas estas asociaciones erróneas dificultaban su correcta representación en obras literarias.
Al mismo tiempo, estos estereotipos han contribuido a que las personas bisexuales se sientan marginalizadas tanto dentro de la sociedad como en el ámbito literario.
La reivindicación contemporánea
En la actualidad, hay un movimiento creciente de autores y autoras que buscan representar la bisexualidad de manera auténtica y sin estereotipos. Elisa Coll, por ejemplo, publicó en 2021 “Resistencia bisexual” un ensayo que combina la memoria personal y el análisis social para abordar los desafíos y prejuicios que enfrentan las personas bisexuales.
Además, cada vez existen más editoriales que buscan acoger todo tipo de obras relacionadas con el colectivo, abriendo puertas a que estas historias con correcta representación lleguen más fácilmente a manos del público.
Pero si hablamos de la reivindicación contemporánea también debemos de hablar de las antiguas figuras literarias que han desafiado las normas y representado la bisexualidad en sus obras.
Una de ellas es la escritora francesa Colette quien vivió abiertamente su bisexualidad en una época en la que esto era escandaloso, sus novelas reflejan relaciones amorosas y sexuales con personas de ambos sexos, lo que a pesar de su invisibilidad la vuelve una figura importante a la hora de hablar sobre bisexualidad en literatura clásica.
La historia olvidada
La bisexualidad ha sido históricamente invisibilizada en la literatura, pero gracias al trabajo de autores y autoras, se está logrando una representación más justa y autentica.
Aun así, todavía es necesario continuar apoyando y difundiendo estas voces para construir una narrativa literaria más inclusiva donde todos puedan verse correctamente representados, sin temer que su historia se quede como una nota a pie de página, como una historia olvidada



