Legislacion

Los derechos LGTB+ en Polonia penden de un hilo

Con el auge de la extrema derecha en Europa, Polonia ha sido uno de los países donde más ha repuntado esta simpatía con partidos cercanos al neonazismo, y eso ha conllevado a un aumento considerable de rechazo a la diversidad sexual y de género

Europa Oriental nunca ha sido precisamente una zona amistosa con la diversidad sexual. Se trata de una región de Europa donde predomina el arraigo a las tradiciones y a la religión (mayoritariamente cristiana ortodoxa), y existe un estrecho lazo entre religión y patria. En este artículo no voy a hablar de Rusia, porque todos sabemos lo que se cuece en ese lugar, sino que veremos la situación de otro país, Polonia.

Polonia no es un destino de turismo LGTB+ ni es un país famoso por tener algún lugar emblemático como puede ser el barrio madrileño de Chueca o la isla griega de Mykonos. Sin embargo, en estos últimos años, con el auge de la extrema derecha en Europa, Polonia ha sido uno de los países donde más ha repuntado esta simpatía con partidos cercanos al neonazismo, y eso ha conllevado a un aumento considerable de rechazo a la diversidad sexual y de género.

La Iglesia Católica, muy potente en Polonia, hace un recurrente uso de la expresión «ideología LGTB+» para desacreditar al colectivo y mandar mensajes de odio y, sobre todo, de una verdadera fobia hacia nosotros, alegando que se trata de una “guerra ideológica” iniciada por “radicales que tiende hacia una revolución cultural en Polonia atacando la libertad de expresión, la ingenuidad de los niños, la autoridad de la familia y la escuela”.

Por otro lado, el gobierno polaco, formado por el partido ultracatólico Ley y Justicia (PiS), lanzó a finales de mayo otra campaña antiLGTB+ con mensajes contra la diversidad y los valores de progreso. Además, el presidente del PiS (curiosas siglas), Jarosław Kaczyński, asegura que «lo que no consiguieron los nazis ni los soviéticos lo pueden conseguir los gays: acabar con Polonia, con Europa y con el cristianismo».

Entre otras de las declaraciones homófobas de Kaczyński también afirma que “estas ideologías, filosofías… todo eso es importado, no es polaco y amenaza a nuestra identidad, nuestra nación, su existencia, el Estado polaco”, justificando así al más puro estilo estalinista que la diversidad sexual es cultura extranjera, dejando clara no solo su posición homófoba sino también xenófoba.

El culmen de la LGTBfobia polaca lo encontramos cuando conocemos que al menos tres decenas de localidades y comunas se han declarado «libres de ideología LGTB+». La ONG Kampania Przeciw Homofobii (Campaña contra la homofobia, KPH) ha proporcionado datos de las localidades que se han mostrado favorables al PiS y se han sumado a esta red de municipios que abogan por la LGTBfobia.

Świdnik, un pueblo de 40.000 habitantes al este del país fue el primero que inició esta eliminación de la visibilidad LGTB+ de la localidad, quedando la población perteneciente al colectivo abandonada a su suerte. En definitiva, solo les falta premiar a aquellas personas que agredan a personas LGTB+ porque sí.

Los partidos políticos que existen en Polonia son en su inmensa mayoría de derecha y extrema derecha. El PiS, pese a su conducta propia de la extrema derecha, se considera un partido de derecha moderada. El neonazismo polaco lo encontramos en la tercera fuerza política del país, el partido independiente Kukiz ’15, liderado por el músico punk Paweł Kukiz, de cuyos votantes, el 42% son jóvenes de entre 18 y 29 años.

¿Queda alguna esperanza en Polonia? La respuesta es sí. En febrero de este mismo año nació el partido político alternativo a la inmensa cantidad de partidos cristianos y conservadores que se reparten todo el Sejm (la cámara baja) del parlamento polaco.

Se trata de un partido llamado Wiosna (Primavera), de tendencia socialdemócrata y europeísta y con una clara particularidad: su candidato a la presidencia de Polonia, Robert Biedroń, es un hombre abiertamente gay y ateo. Biedroń es, además, miembro del consejo de la asociación KPH, previamente mencionada. En las pasadas elecciones europeas de mayo, Wiosna obtuvo tres eurodiputados, entre ellos el propio Biedroń.

El político polaco adopta como una de las medidas que impulsaría Wiosna la aprobación del matrimonio igualitario en toda Polonia, incluyendo aquellas localidades que se declaran «libres de ideología LGTB+».

Aun así, la situación del colectivo en Polonia es bastante peliaguda, ya que corre el mismo riesgo de ser privada de la visibilidad pública, al igual que en Rusia. Las manifestaciones del Orgullo que se celebran en Varsovia suelen acabar con enfrentamientos violentos entre manifestantes y fascistas, y el gobierno está a solo un paso de dar luz verde al fascismo para callarnos.

Por ello, en los ránkings, normalmente aparece Polonia como uno de los peores países de Europa para ser LGTB+, teniendo por detrás solo a los tres países bálticos (Estonia, Letonia y Lituania) y, en último lugar, Rusia. Aun así, la situación puede dar un vuelco.

Ahora hay más decisión por parte del colectivo LGTB+ de combatir al fascismo más reaccionario a nivel mundial, además, este 2019 ha surgido Wiosna, el partido que realmente podrá dejar atrás el crudo invierno social que viven nuestros hermanos y hermanas de Polonia y dar paso a una primavera más colorida, tolerante e inclusiva.

Los derechos LGTB corren el mismo riesgo de desaparecer tanto en Polonia como en España y en el resto del planeta, y ahora es el momento real para combatir la LGTBfobia allá donde esté.

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