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La complicada vida LGTB+ en Rusia más allá de Putin y Chechenia

A día de hoy, la LGTBfobia sigue campando a sus anchas a lo largo y ancho de todo el país y la vida del colectivo LGTB+ no es nada fácil en Rusia

Rusia, ese país tan conocido por la LGTBfobia que reside en más del 85% de su población, ha sido escenario de dos hechos que han estremecido a toda la comunidad LGTB+ del planeta: la aprobación de la ley «antipropaganda gay» de Vladímir Putin y el conocimiento de la existencia de campos de concentración para personas LGTB+ en la República Rusa de Chechenia, en los cuales ya había, a fecha de 2017, al menos una centena de miembros del colectivo presos. A día de hoy, la LGTBfobia sigue campando a sus anchas a lo largo y ancho de todo el país. Aunque esto ya sea el colmo, lo cierto es que, no contentos con esta barbarie, Rusia posee ciertos grupúsculos de personas que se dedican precisamente a la caza de personas LGTB+ y, dependiendo de la zona, pueden ser más o menos amistosos con nosotros.

En primer lugar hay que decir que Rusia se puede dividir en tres zonas según la peligrosidad que suponen para nuestra vida. La zona más «amistosa» (entre muchas comillas) de Rusia son las áreas del centro de las ciudades de Moscú, San Petersburgo y, algo menos, Ekaterimburgo. En estos lugares, principalmente en Moscú, existe el ambiente LGTB+ y la vida nocturna del colectivo, pero prácticamente es clandestina. Nunca veremos carteles en las puertas de los bares, pubs y discotecas, y mucho menos una bandera arco iris (su exhibición en la vía pública está prohibida desde la entrada en vigor de la famosa ley homófoba que el Gobierno ruso aprobó en 2013). Aun así, estos locales tienen su propaganda vía redes sociales y son fáciles de localizar.

Vida LGTB+ Moscú
El Periódico

Entramos en zona más peligrosa cuando nos adentramos en la vasta región de Siberia, la cual ocupa un 70% del territorio ruso. Además de ser una zona muy dura para la vida humana dadas las extremas temperaturas que se llegan a alcanzar en invierno, nos encontramos una absoluta invisibilidad del colectivo LGTB+ en Siberia. No existen locales de ambiente ni asociaciones, más allá de la Red Rusa LGTB+ (Russian LGBT Network), la cual contaba, hasta el año 2010, con una oficina en Krasnoyarsk, una de las ciudades más grandes de Siberia. Dicha asociación es la única que desempeña un activismo LGTB+ más o menos fuerte desde dentro de Rusia. En definitiva, si Siberia ya es una región donde la supervivencia se hace tediosa dadas las gélidas temperaturas que se llegan a alcanzar, se añade el gran problema de la invisibilidad y de la LGTBfobia tan marcada que existen en el país desde la época de Stalin y fueron reforzadas con la llegada de Putin al Kremlin.

Finalmente, existe una región de Rusia donde, directamente, casi que es mejor no nacer que nacer LGTB+. Se trata de la zona del Cáucaso. Entre las repúblicas, óblasts y krais que se encuentran en el Cáucaso ruso, hay un lugar que es conocido precisamente por unos hechos que hicieron que el mundo entero se volcara con la causa LGTB+, la República Rusa de Chechenia. Más allá de Chechenia, en el Cáucaso impera una moral principalmente islámica, con un carácter muy homófobo, y este carácter ha llevado a la gente a entender que si en una familia hay un miembro del colectivo LGTB+, sus propios familiares se ven en el deber moral de acabar con su vida para «purificar la estirpe», como si de una sociedad medieval se tratase. Y esta es la segunda parte de lo que ocurre en Chechenia; todos tenemos conocimiento sobre la existencia de campos de concentración para homosexuales y todos sabemos que a día de hoy se sigue reteniendo a gente en esos lugares, pero no todos sabemos que las propias autoridades chechenas habían obligado a las familias a asesinar a sus hijos LGTB+ a cambio de que no lo hicieran las autoridades. No hay calificativos para describir las atrocidades que aquí se cometen.

Rusia LGTB+
Gopnik ruso

A pesar de que hay zonas algo menos peligrosas como la capital rusa, por todo el país existen ciertos grupos de personas que podrían considerarse una tribu urbana, los gopniks. Asemejados por apariencia a los canis en España o los turros o flaites en Latinoamérica, los gopniks son personas que se caracterizan por ser prácticamente incultos y maleducados, pero sobre todo son homófobos. En ciudades como Moscú o San Petersburgo, es común verlos en los barrios periféricos, y en Siberia son muy abundantes. Estas personas son extremadamente homófobas y son capaces de asesinar a cualquier persona que sea LGTB+ únicamente por serlo y existir. Además, al igual que en otros países, la actitud de las personas homófobas (en general) no es la misma hacia hombres gays que hacia mujeres lesbianas. A las mujeres se les suele hacer la vista gorda por el mero hecho de estar hipersexualizadas. Masha Lepskaya, una youtuber rusa afincada en Chile, explica con detalle cómo es la vida de las personas LGTB+ en Rusia y cómo actúan los gopniks contra miembros de nuestro colectivo en diversos vídeos de su canal.

Aun falta lo peor, ya que, al igual que existe una asociación LGTB+ en Rusia, hasta hace un mes existía una página web llamada Chechnya’s Comeback (el regreso de Chechenia), inspirada en la saga de películas de cine gore SAW en la que se subían datos personales de personas LGTB+ (principalmente activistas) y se animaba a los visitantes de la web a cazarlos y asesinarlos. La web cerró tras el asesinato de la conocida activista Yelena Grigoryeva en San Petersburgo, que se produjo el pasado 21 de julio, justo después de que su nombre apareciera en la lista publicada por esta web homófoba. El activista Dinar Idrisov y la Red Rusa LGTB+ afirmaron que Grigoryeva llevaba bastante tiempo recibiendo amenazas de muerte, tanto por redes sociales como en plena vía pública. Según un artículo de Los Replicantes, esta página web llevaba más de un año activa, y se había creado en apoyo a los asesinatos de miembros de nuestro colectivo en Chechenia.

Activismo LGTB+ Rusia
Yelena Grigoryeva. El Periódico

De este modo, se refuerza el pensamiento que todos y todas teníamos de Rusia: Rusia es un país muy homófobo. Pese a que existan zonas cero en las grandes ciudades rusas y el colectivo LGTB+ no sea del todo invisible, la vida LGTB+ en este país no es nada fácil, y si no ponemos una solución pronto, la situación no mejorará.

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