Igualdad

La Pluma Invitada: Mariquitas de pueblo

Cuando uno entra en una casa ajena, lo primero que hace es presentarse; aún más, cuando lo hacemos en pandilla de cuatro

Somos los chicos de Pontechueca, el podcast de la mariquita, cuatro amigos que se juntaron un día para grabar un programa donde soltar nuestras tonterías tomando una cerveza y, sin darnos cuenta, nos hemos montado en tres temporadas y más de cincuenta episodios. Y ahí entre amigos, nos sentimos en casa.

Precisamente, ese ha sido también uno de los objetivos de este proyecto. Hacer sentir en casa a aquellas personas que, por diferentes motivos, puedan sentirse solas.

No podemos olvidar, porque nosotros también lo hemos vivido, que más allá de las grandes ciudades existe mucha gente del colectivo LGTB+ en entornos rurales, en pequeños núcleos, que se ve obligada a invisibilizarse para protegerse a sí misma.

Por suerte, las nuevas generaciones tienen más referentes y medios por los que asomarse a conocer su realidad, sin pensar que son bichos raros, sabiendo identificar qué les ocurre y teniendo la posibilidad de vivir una vida plena, visible y en la que elegir el camino que quieren seguir en su vida.

PontechuecaAlgunxs elegirán quedarse en su entorno y con ello, sin darse cuenta, lo convertirán en un lugar mucho más tolerante y amable para las siguientes generaciones. Otrxs preferirán probar suerte en las grandes ciudades, aquellas que para muchos de nosotrxs han sido una bombona de oxígeno y nos han dado la oportunidad de pulsar el botón de reseteo.

Lugares donde no temblar al dar la mano a la persona que te gusta o donde poder empezar a ser quien siempre te has sentido. De cualquier forma, sea cual sea la decisión que cada unx tome, esperamos que podáis encontrar a esa familia elegida; la que te abriga cuando no sabes a quién contarle lo más íntimo, la que te espera con un vino para llorar o para celebrar, la que te guarda un colchón debajo de una cama para cuando la necesites. Y si no la encuentras, que sepas que no estás solo, sola o sole y que en nuestra mesa siempre hay sitio para una silla mas.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba