DestacadasIgualdad

La indignante sección en ‘Todo Es Mentira’ descalificando el lenguaje inclusivo

Risto Mejide y sus comentaristas se cachondean de que Irene Montero utilice el lenguaje inclusivo en un acto de la campaña electoral de Podemos en Madrid

El pasado lunes 19 de abril, podíamos ver en horario de sobremesa en Todo Es Mentira cortes de distintos actos políticos de la campaña electoral madrileña. Este programa, como el resto que se emiten en esta franja horaria, pretende destacar haciendo humor de la actualidad, aunque, para mi gusto, un tanto cuñado y casposo.

La sorpresa llega cuando toca la intervención de Irene Montero en el acto de Podemos del sábado 17 de abril. Esta decidió utilizar la “-e” como marca de lenguaje inclusivo que, cada vez más, distintos sectores de la población usan para visibilizar otras identidades fuera del binarismo masculino-femenino. Es decir, se dirigió a su público desdoblando las palabras en “-a, -o- y -e”, diciendo, por ejemplo, “niña, niño y niñe”.

Marta Flich, colaboradora del programa, presenta este corte como si fuese una niña jugando a hablar con una sola vocal, en este caso la “-e”.

Luego, después de una risita cómplice con el resto de compañeros, continúa con la introducción del corte. En él no escuchamos nada del discurso que la Ministra de Igualdad preparó, solo vemos los trozos en los que desdobla palabras junto con un maravilloso rótulo que reproduce estas flexiones.

De vuelta en plató, los comentaristas (y digo los porque, curiosamente, solo comentaron esta sección los señoros del programa) continuaron con la ridiculización del lenguaje inclusivo diciendo cosas como: “A mí me ha ofendido particularmente que no haya dicho ‘niñu’ y haya dejado fuera a los niños asturianos”, “Yo no sé si esto es la necesidad de que los medios los saquemos”, “No creo que entre las prioridades del Ministerio de Igualdad estén las de hablar así” y un largo etcétera de comentarios a cual peor. Es más, el nivelito de los comentarios llegó a que uno de los comentaristas hiciese el increíble chiste de “¿Cómo se referirá Irene Montero a lo que ve en una granja de pollos?”.

Lingüísticamente, obviamente la “-e” como flexión en español “no está reconocida y aceptada”. Sin embargo, nos olvidamos de que la RAE no es ninguna autoridad, su función es meramente descriptiva, no prescriptiva.

Es decir, no marcan qué es lo correcto y qué no, solo describen qué usos del lenguaje son o están más generalizados. Por tanto, no, que haya gente que quiera utilizar la “-e” como marca de lenguaje inclusivo no es incorrecto.

Es más, es una manifestación política de la voluntad de algunos colectivos a que el lenguaje cambie, que es lo “normal” en las lenguas y en el uso de las mismas; si no, seguiríamos hablando latín o alguna otra lengua antigua indoeuropea.

En cuanto a la parte social, me enerva que solo sacaran esos cortes del discurso de la ministra. En él, Irene Montero comentaba desigualdades del colectivo y necesidades del mismo que se salvarán, en gran medida, con la Ley Trans y la Ley LGTBI, como la necesidad de respuesta ante el acoso escolar por LGTBIfobia y que las terapias de “conversión” siguen sin estar prohibidas a nivel estatal (solo en algunas comunidades autónomas). Estas son indispensables para nuestro colectivo, especialmente para las personas trans, y siguen paradas por culpa de algunas personas muy influyentes del PSOE.

Además, se reunían activistas y personas LGTBI que han sido muy importantes para las reivindicaciones de nuestro colectivo, como Boti (actual Directora General de Diversidad Sexual y Derechos LGTBI), Maribel Torregrosa, Mar Cambrollé y un largo etcétera, que, dicho mal y pronto, se han partido la cara para que estemos hoy donde estamos.

Sin embargo, queda claro que las vidas y vivencias de algunas personas siguen importando bien poco. Queda claro que la necesidad de que se apruebe ya la Ley Trans estatal “no es tan necesaria”. Queda claro que en (la mayoría de) los medios se sigue hablando de temas sin tener ni idea de los mismos. Queda claro que cualquiera (habitualmente señoros) puede decir lo que sea y no hay consecuencia alguna. Queda claro que el colectivo LGTBI y sus reivindicaciones (lingüísticas en este caso) siguen siendo motivo de mofa o burla.

Steiner ya dijo: “Lo que no se nombra, no existe”. Y eso precisamente es lo que se está haciendo. Se están empezando a nombrar realidades y a ampliar el lenguaje para que algunas personas se sientan más cómodas.

Si hace unos años vimos la necesidad de nombrar y desdoblar a hombres y a mujeres porque el masculino genérico no era inclusivo, ¿por qué no lo vemos igual con esto?

Manuel López

Coordinador del Proyecto Somos Comunidad de la Asociación Togayther y coordinador del Área de Educación de la Asociación DeFrente

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba