Igualdad

¡Me he casado! Una boda gay es igual a una boda heterosexual, aunque no todos lo tengan igual de claro

Tras unos primeros años en el que la iglesia católica, la asociación de familias (ah vale, que yo no formo ninguna familia…) y otros organismos manifestándose como si no hubiera un mañana en contra de los derechos que tenemos como persona; y por supuesto tras un intento fallido del PP ante el Constitucional, las bodas gays parecen que ya forman parte de nuestra vida de manera natural (como debe ser). 

Después de algunos años de novios (como manda la tradición) y no poder hacerlo por el rito católico (con la ilusión que le hace a las madres) llega el momento de sentar la cabeza y de emprender un nuevo y bonito camino junto a tu compañero. Boda gay 1Un evento donde puedes compartir con tu familia y amigos todo el amor y respeto que os tenéis, y que seguís mostrando aun habiendo pasado tantos años. Y por eso, y por mucho más, tu boda, vuestra boda, es una boda, con la misma validez legal y sentimental que la de tu hermano o la de tu amiga.

Y os preguntaréis a qué viene esta afirmación con pinta de queja. Pues no viene nada más que a afirmar que aunque las bodas gays ya forman parte de la vida social española y andaluza, esta naturalidad, no lo es tanto. Y no os creáis que la antinaturalidad viene por parte de personas que no conocemos, sino todo lo contrario, viene por parte de la familia y amigos.

Seguro que cuando habéis asistido a una boda de un amigo o familiar heterosexual, habréis comprobado que de manera general, que todos se vuelcan con la novia, en la despedidas de soltero del novio, los regalos, la organización, el acto, las flores, y sobre todo el día del evento, hacen del día, el día más increíble para ambos. Pues eso no sucede en la mayoría de las bodas gay. Parece que lo que organizamos fuera un circo. Un espectáculo. Un evento bonito, entrañable, chic y exclusivo al que no hay que faltar. Pero que la mayoría no equipara a una boda tradicional celebrada en la iglesia de cualquier pueblo. Pues no, una boda entre dos hombres es lo mismo que una boda heterosexual. Y eso lo saben tu familia más allegada, tus amigos de toda la vida y los amigos de tu pareja que saben que este paso que das, es de los más importante que has hecho en tu vida.

Quiero reivindicar y aclarar a todos, a nuestros amigos, a nuestras familias y a toda la sociedad que un matrimonio (porque se llama matrimonio) entre dos hombres tiene las mismas connotaciones y significados que la celebrada entre un hombre y una mujer.

Porque nos queremos de la misma manera, nos respetamos, nos cuidamos, nos acompañamos, nos amamos, nos miramos de la misma forma, nos acariciamos, nos sentimos y nos vivimos con la misma intensidad. Así que amigos casados de toda Andalucía y resto del mundo, que no os confundan y que ¡Vivan los novios!

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Emilio Cuerva

Ojalá llegue pronto el día en que nadie se crea mejor que nadie, seríamos todos más felices. #StopLGTBIfobia

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