Homofobia

Juzgados dos vigilantes por expulsar a una pareja homosexual

"Hubiese actuado igual con una pareja heterosexual", declaraba uno de los vigilantes este viernes al ser juzgado junto a su compañero por haber cometido un delito de odio hacia una pareja homosexual en un centro comercial de Madrid

Dos vigilantes del centro comercial Plaza de la Estación de Fuenlabrada (Madrid) han sido juzgados este viernes por un delito cometido hace tres años. Presuntamente, Iván G.A y Francisco M.S.M., auxiliar de vigilancia y vigilante de seguridad respectivamente, echaron de dicho centro a «dos chicos que estaban en actitud cariñosa sin cometer ninguna infracción», según afirma el diario Público.

Debido a esto, la Fiscalía pide 18 meses de prisión para ambos, además de una multa de 3.600 euros y la inhabilitación durante cinco años para ejercer cualquier profesión u oficio que tenga que ver con el ámbito docente o deportivo por el delito de odio que cometieron el 4 de abril de 2017.

Ante lo sucedido, en abril de hace tres años, la Asociación Fuenla Entiende convocó a cientos de personas para protestar contra lo ocurrido, según Madridiario, dando apoyo a las víctimas de lo sucedido y visibilizando este tipo de conductas.

Delito de odio

En cuanto a los acusados, el auxiliar de vigilancia ha testificado que le llamó la atención a la pareja porque un matrimonio se quejó de su comportamiento diciendo que «estaban besándose y magreándose en actitud inadecuada».

«Hubiese actuado igual con una pareja heterosexual», decía Iván G.A, aunque ha confesado que entre los vigilantes utilizan la expresión «código rosa» para hablar de personas del mismo sexo. Sin embargo, no hay ningún tipo de código para hablar de parejas heterosexuales.

Por otro lado, el vigilante de seguridad, que se encontraba en el cuarto de cámaras, ha declarado que observó a su compañero mientras les llamaba la atención a los dos chicos, los cuales no tuvieron una actitud violenta hacia Iván G.A., como este último dijo en su declaración.

Las cámaras de seguridad del centro comercial muestran que, tal y como afirma la pareja, no se magrearon y en las imágenes se puede ver la humillación que sintieron al ser expulsados.

Además, Francisco M.S.M. cuenta que no autorizó a su compañero a echarlos y que, cuando los expulsó, «le recriminó que eso no era su trabajo».

El jefe de Seguridad, por su parte, ha apuntado que «jamás ha utilizado esos códigos» y que tampoco era consciente de que el resto de vigilantes los utilizaban ya que «lo correcto es dar descripción de ropa».

Si se desestima el delito de odio, el ministerio público pide que sean condenados a 12 meses de prisión por un delito contra la integridad moral, mientras que los letrados de la defensa piden su absolución, según Público.

Fuente
Público
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