Gay LifeStyle

Sexo en Nueva Yo: Johansson, León y otrxs chicxs del montón

Sin que sirva de precedente, me voy a poner serio en la columna de hoy, pero sin dejar de meter el dedo en la llaga.

A ver si me queda claro… las críticas que sufrió Scarlett Johansson tras acceder a interpretar a un hombre trans le valieron su renuncia al papel (o lo que es lo mismo, a dejar un trabajo) y a Paco León le llovieron otras tantas por aceptar y ponerse en la piel de una mujer trans para La Casa de Las Flores. Luego llega Disney y le da un papel de chico gay a un heterosexual. Y más críticas. Y digo, yo, ¿no estaremos pecando de sectarismo y elevando demasiado los índices de ofensa? ¿Realmente hay que ser más papista que el Papa?

Vaya por delante que soy el primero que celebra que la serie POSE nos haya deleitado con un elenco en su mayoría trans, pero como profesional audiovisual, también entiendo el mundo del entretenimiento como un mundo de espectáculo en el que cualquiera puede ser lo que le dé la gana. Un mundo que, si por algo nos gusta, es porque nos hace soñar principalmente.

POSE Sexo en Nueva Yo¿Dónde quiero ir a parar? A defender el trabajo de los actores para que puedan meterse en la piel de los personajes que les ofrezcan con total libertad. ¿Por qué encasillarlos? ¿Por qué deben rechazar un trabajo? Si hicierais autocrítica, os daríais cuenta de que sois much@s l@s que veis mal que los españoles siempre tengan que hacer de latinos en las producciones de Hollywood o que los actores gays solo reciban papeles de homosexuales una vez salen del armario, o que los gitanos solo puedan hacer de gitanos. ¿Me equivoco? Y no me vengáis con el rollo de que mujeres, trans y hombres necesitan referentes equivalentes a su género para identificarse. Nos identificamos con seres humanos. Soñamos y compartimos, gracias a otros seres humanos.

Yo lo he hecho (y sigo haciéndolo) ya sea con Tom Hanks en Philadelphia, Armie Hammer en Call Me By Your Name, con Rock Hudson, Cary Grant y Montgomery Clift en sus papeles más “machos”, con Jim Parsons y su Sheldon, con Eric McCormack en Will&Grace, con Jaye Davidson en The Crying Game, con Ellen DeGeneres, Elena Anaya y Rosie O’Donnell, con las todas protas de la mencionada POSE, a las que, por cierto, me muero por ver en otros papeles, haciendo de mujeres y/u hombres heteros u homos y, así, poder ver su abanico de registros como intérpretes- porque no quiero ni creo que sus respectivas carreras deban interpretar exclusivamente papeles de transexuales.

El arte no tiene género ni color político. Está por encima de todas esas limitaciones… como la naturaleza humana. Tengo la sensación de que los paganos de hace más de dos mil años lo tenían más claro que nuestras “privilegiadas” y “mediáticas” mentes del siglo XXI. Think about it, baby. Enjoy life!

Etiquetas

Jordi Domínguez Macizo

Nacido en Barcelona el 2 de mayo de 1977. Tauro (con todas sus consecuencias 😃) La Historia Interminable de Michael Ende fue el libro que me marcó y me hizo sentir pasión por la lectura y escritura. Mi primera novela, el thriller Los Chicos del Parque, recoge otras influencias más allá de lo literario como es el universo de Twin Peaks, el cine de David Fincher o la música de baile de los 80 y 90.

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba
Cerrar
X