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Coaching LGTB+: Mi imagen, mi yo

¿Sabías que el 93% de una primera impresión al conocer a alguien depende de la apariencia? ¿Y que solo el 7% restante depende de lo que decimos?

Vivimos en la época de la imagen, todo es imagen. Es uno de los recursos principales que utilizan para vendernos cosas, para contarnos ideas, y nosotrxs la utilizamos para mostrar nuestros gustos, nuestra personalidad, etc., y es que con la imagen expresamos cómo somos y cómo nos sentimos.

También la imagen es una de las maneras preferidas de nuestra mente para guardar los recuerdos, las vivencias. No hay duda de que es un pilar fundamental en nuestra vida y una manera importantísima de comunicarnos.

Nuestra imagen externa y la interna

Nuestra imagen externa es un reflejo de nuestra imagen interna, nos muestra nuestra personalidad y nos define como personas, es nuestra carta de presentación. Lo primero que mostramos y lo primero por lo que nos juzgarán, antes incluso de que hablemos, porque nuestro cerebro está programado para captar inmediatamente las apariencias y lo que transmitimos, y esto es genético, ya que el hombre primitivo tenía que distinguir rápidamente cualquier peligro para sobrevivir, y evidentemente la apariencia era lo primero. Parte vital también de nuestra imagen es nuestro lenguaje corporal y la comunicación verbal.

Nuestra imagen externa emana de nuestro interior, de cómo nos vemos, de cómo queremos que nos vean. Si somos coherentes con estas dos partes, así será como finalmente nos vean.

Aunque no siempre es así, ya que a veces proyectamos una imagen que no encaja con lo que verdaderamente sentimos, que tomamos prestada, pues lo que manda es la tendencia, es la moda o lo que queramos transmitir (sabiendo que no es nuestra esencia) y que utilizamos para ciertos propósitos, que puede que nos den resultados a corto plazo, pero que a la larga nos harán sentir mal, pues fingiremos ser un personaje que no somos realmente nosotrxs.

Recordad que nuestros gestos y nuestra actitud hablan por nosotrxs sin palabras, ya que son la base de nuestra personalidad. Por ello, tienen que ir en consonancia, o será lo primero que nos delate.
Así pues, la imagen personal es un conjunto de cualidades que transmitimos en la imagen externa, la expresión, y como base fundamental, la actitud.

Está muy bien que cuidemos nuestra imagen, ya que es parte importante de nuestra personalidad, pero lo realmente determinante es la imagen que tengamos de nosotrxs mismxs, cómo nos vemos, y si estamos satisfechxs con lo que mostramos.

La base de todo está en nuestro ser, y lo que proyectemos será siempre un reflejo de lo que somos.
Así que para dar, tenemos que tener; para querer tenemos que querernos y para cuidar tenemos que cuidarnos… Todo está y nace en nosotrxs.

Cuida la semilla y la flor será bella 😉

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