El próximo 7 de marzo, el Festival de Málaga acoge en su Sección Oficial el estreno de Una conversación pendiente, el nuevo cortometraje de Cecilia Gessa, una de las voces más comprometidas del cine independiente español.
Protagonizado por Carlos Bardem y Salva Reina, el corto —de 12 minutos de duración— explora un territorio poco transitado en el audiovisual nacional: el amor no correspondido entre amigos hombres, la vulnerabilidad masculina y la soledad que puede sentirse incluso en compañía. Según la nota de prensa oficial, la directora plantea una pregunta clara: ¿qué ocurre cuando un sentimiento guardado durante años ya no puede contenerse más?
Una despedida de soltero que lo cambia todo
La historia transcurre durante una noche que avanza hacia el amanecer. Tras la despedida de soltero de Raúl, este busca a su amigo Santi en la habitación de hotel para una última charla. Lo que comienza como una conversación aparentemente banal se convierte en una confesión inesperada que pone en jaque décadas de silencio.
El concepto de “soledad en compañía” atraviesa toda la pieza. Gessa reflexiona sobre cómo, en la era de la hiperconexión digital, se ha erosionado la intimidad emocional real. El corto expone esa paradoja contemporánea: estar rodeado de personas y, aun así, no sentirse visto.
Masculinidad, silencio y códigos emocionales
La elección de centrar la historia en dos hombres no es casual. La directora identifica en las relaciones masculinas una cultura de contención emocional especialmente rígida. El cortometraje examina qué sucede cuando un sentimiento profundo no encaja dentro de esos códigos implícitos de silencio, lealtad y negación.
Santi (Carlos Bardem) es introvertido, reservado y emocionalmente contenido. Raúl (Salva Reina), en cambio, es carismático y expansivo. Ese contraste sostiene la tensión dramática y permite explorar cómo el amor no correspondido puede redefinir una amistad sin necesariamente romperla.
Una directora que convierte lo personal en político
Cecilia Gessa (Madrid, 1977) ha construido una trayectoria singular dentro del cine español. Directora, productora y actriz, ha impulsado 26 proyectos audiovisuales completamente autofinanciados, sin subvenciones públicas en su filmografía ha abordado temas como:
- El aborto (Dos latidos)
- La bisexualidad tardía (Despierta)
- La violencia de género (Princesa)
- La educación (Nuestros hijos)
En Una conversación pendiente, vuelve a situar el foco en aquello que suele vivirse en silencio: los vínculos no resueltos y las emociones reprimidas.
¿Puede ser uno de los cortos LGTBI+ del año?
Aunque no se presenta como un relato explícitamente queer, la premisa —un amor masculino silenciado durante años— conecta directamente con debates actuales sobre identidad, deseo y construcción emocional en hombres heteronormativos.
En un momento en el que el cine español amplía su mirada hacia nuevas masculinidades, Una conversación pendiente se posiciona como una pieza valiente y necesaria.
El 7 de marzo, Málaga será el primer escenario para comprobar si este íntimo ejercicio de vulnerabilidad logra conmover al público.



