
En los últimos años, el cine queer nos ha ofrecido una oleada de nuevos exponentes que se alejan de los relatos tortuosos y estereotipados de la última década del siglo XX, subrayando desde la estética, pero también desde las historias, la diversidad del colectivo.
Este es el caso del británico Andrew Haigh que, desde Weekend hasta Desconocidos, ha defendido un nuevo estilo de relato, sensual e intimista, para hablar de amor y sexo entre hombres. Para aquellos que, como yo, perdimos años de nuestra adolescencia buscando historias que hablaran de nosotros, o para aquellos que tuvieron la suerte de nacer en el nuevo milenio, va este artículo.
Weekend (2011)
Esta podría ser una película más. Sin embargo, Andrew Haigh toma como excusa el encuentro casual entre dos hombres para meterse en sus vidas y hablar del ser humano, de la soledad y de las relaciones.
Russel y Glen podrían haber tenido sexo y ya. Sin embargo, deciden pasar el fin de semana juntos, conociéndose y haciéndose todo tipo de confidencias.
Así, viven su propia versión de Antes del amanecer(1995, Richard Linklater), logrando un bellísimo retrato de estos dos hombres, cuya conexión se siente tan verdadera como la de Ethan Hawke y Julie Delpy. Es una película sutil, sensible, íntima y, hasta por momentos, profunda.
Looking: The Movie (2016)
El telefilme surgido como respuesta al pedido de los fans de la serie tras su temprana cancelación por parte de HBO, fue escrito por Andrew Haigh y Michel Lannan. Se nota la mano de Haigh en la construcción de la trama, incluso en la estructura de la historia que, a pesar de ser inestable (caótica, libre, independiente), acaba siendo un bellísimo, aunque agridulce, final.
Haigh tiene el gigantesco poder de llenar de ternura a sus personajes. ¿Será esta la razón por la que todos acabamos enamorados de Murray Bartlett o Jonathan Groff? Looking es una serie obligada, como Queer as folk (la versión británica, por favor) o It’s a sin.
Desconocidos (2023)
En Weekend Haigh estudió la luz; en Desconocidos, la oscuridad. Decir de qué va la película es caer en una serie de spoilers que van a arruinaros el viaje. Creedme que esta película se disfruta sin saber mucho más que esto: “Desconocidos es una historia de amor atravesada por la fantasía y la ciencia-ficción”.
La adaptación de Haigh logra traer de la novela Strangers de Taichi Yamada ese poder que tienen los japoneses para hablar de la vida y la muerte. ¿Por qué no somos capaces de mirar con normalidad el amor entre dos hombres?
Esa es la pregunta que cada nuevo film de Andrew Haigh propone, respondiendo siempre con personajes alejados del estereotipo y con un nivel de intimidad tan logrado que se sienten cercanos. Con el tiempo dejé de buscar finales felices en las películas gays. Ahora, me conformo con instantes de felicidad, ternura y sensualidad.


