SOMOS COMUNIDAD
EducaciónHomofobia

Un profesor sevillano amenaza con un parte a un alumno por llevar vestido

Nuevo caso de homofobia, ahora en las aulas sevillanas. Un grupo de unos treinta estudiantes del Instituto de Educación Superior (IES) San Isidoro de Sevilla organizaron el viernes pasado una sentada en el recreo para dar su apoyo a un alumno de primero de Bachillerato al que supuestamente un profesor del centro «amenazó con ponerle un parte» por llevar vestido.

De nuevo tenemos un caso de homofobia en nuestra región. Todo sucedió el 21 de octubre cuando un alumno ofreció un discurso en clase sobre el colectivo LGTB para «darle visibilidad», por lo que decidió ponerse un vestido y así reivindicar «la libertad de vestir como uno quiere».

Tras el discurso, decidió irse al recreo con el mismo vestido, y el profesor de gimnasia le dijo que se quitara esa ropa porque «no era apropiada», lo que «en palabras textuales se traduce en que eres un chico y no puedes llevar vestido», ha detallado la representante del Consejo Escolar y delegada provisional del alumnado del IES San Isidoro, Julia Ibáñez.

Según la representante estudiantil, este profesor supuestamente habría «amenazado» al alumno con «ponerle un parte» y éste, «por temor» a ser amonestado, se quitó el vestido.

Desde la Delegación de Estudiantes trasladaron este suceso a la Jefatura de Estudios del centro y, desde allí, se les aseguró que «se puede llevar ropa de otro género», según la representante. Y no creyeron que ningún profesor hubiera amenazado al alumno. Los alumnos del centro han compartido su versión en las redes sociales, donde se ha viralizado la protesta.

Os dejamos aquí el mensaje:

El pasado viernes 21 un alumno del centro acudió a clase con un vestido. Decidió vestirse así porque tenía una exposición sobre la visibilidad del colectivo LGTB+. En vez de quitarse el vestido al terminar la clase, se lo dejó puesto, porque sí, porque se veía bien con él. Al salir al recreo un profesor lo paró y le amenazó con ponerle un parte como no se quitara el vestido. A la pregunta de ‘¿por qué me tengo que quitar el vestido?’ el profesor respondió que los chicos no pueden llevar vestido ya que es una prenda de mujeres. El alumno decidió cambiarse de ropa ya que no quería volver a su casa con un parte.

Junto con el apoyo de sus amigos y los testigos que presenciaron el altercado, el chico acudió a hablar con nosotros, los representantes del centro. Quedamos en hablar con la jefatura de estudios que nos aseguró que según la norma el chico SÍ podía llevar el vestido. Sin embargo el jefe de estudios no dio credibilidad al alumno cuando le contó el problema que tuvo con el profesor implicado. El equipo directivo de nuestro instituto (IES San Isidoro) es muy protector con sus profesores y a los alumnos nunca nos dan la razón.

Ante esto, decidimos hacer el viernes siguiente una protesta ya que el profesor no fue sancionado, al chico no se le pidió disculpas y para colmo la jefatura de estudios cuestionó el testimonio de los alumnos que estuvieron presentes. Nos pusimos de acuerdo e intentamos que se sumara el mayor número de alumnos posible. Nuestra protesta consistió en vestirnos con ropa que socialmente es considerada del otro género, es decir, “las chicas de chicos y los chicos de chicas”. A la hora del recreo hicimos un corro, pusimos la bandera arco iris en el centro y tocamos las palmas mientras cantamos el a quién le importa’ de Alaska.

En esto consistió nuestra protesta. En manifestar nuestro desacuerdo con lo ocurrido y EXIGIR que la ropa no sea considerada ‘inapropiada’ únicamente por el género de la persona que la lleva.

 

Esta noticia ha conseguido hacerse viral gracias a la periodista Laura Santiago que ha compartido en su cuenta de Twitter la publicación de uno de los profesores del centro, Santiago Velasco, en el que se sentía orgulloso de sus alumnos por el rechazo unánime de este acto de homofobia.

No todos los profesores son iguales. Eso está claro. Pero eso no debería ser así. El respeto, la tolerancia y la igualdad deberían formar parte de cualquier educador en nuestro país. Desde Togayther felicitamos a los profesores y alumnos que han apoyado de esta manera tan unánime al alumno a través de este acto de repulsa contra la homofobia sufrida de manos de un profesor. Claro que hay esperanza. No más homofobia en las aulas.  

 

Etiquetas

Manuel Sanchez

Viviendo cada día, evolucionando como persona. La música, el teatro, la lectura y los viajes forman parte de mi. Encantado en Togayther

Artículos Relacionados

Botón volver arriba
Cerrar
X