Cultura

Homosexualidad masculina y religiosidad andaluza

Cualquiera que se haya metido detrás del paso de la Macarena una noche de viernes santo se da cuenta: hay más hombres gays que en el Itaca el día de la fiesta romana (perdón por el híspali-centrismo)

Una cosa parece evidente: a muchos hombres gays les gusta la Semana Santa, y no sabría si atreverme a decir que a la Semana Santa también le gustamos nosotrxs. Pero el repujado de los mantos bordados, las imágenes revestidas con lágrimas de cristal, las columnas salomónicas y la orfebrería barroca no han expandido su creatividad estática únicamente por las paredes, suelos, puertas y ventanas de locales como el Garlochí de Boteros; en la cultura andaluza, la de ayer y la de hoy (y posiblemente, también la de mañana), encontramos numerosos ejemplos de la fructífera relación que ha tenido lugar entre la homosexualidad (masculina) y la religiosidad popular.

Nos sintamos cómodxs o no con la idea, la parafernalia de la Semana Santa (y también su espiritualidad) forman parte de la Historia LGBTQ Andaluza. Míticas son las vírgenes pintadas por Federico García Lorca o los versos que dedicó a su “virgen con miriñaque”, que pasea por la ciudad “entre saetas turbias / y estrellas de cristal”. Testigo recogido más tarde por Pepe Ocaña, cuyas performances procesionales en la Barcelona de los 70 son, a día de hoy, de lo mejor que hay en Youtube.

En el mismo ambiente estuvo (y sigue estando) Nazario Luque, con fantásticas historietas como la que cuenta ‘los pesares del mártir San Reprimonio’ y otras innumerables referencias a la religiosidad popular andaluza a lo largo de toda su obra.

Fernando Ruiz Vergara nos habló de la relación entre homosexualidad y religiosidad popular en ‘Rocío’, su maravillosa película sobre la romería censurada a principios de los años 80. Más tarde, Santiago Escalante en la escena, Pilar Távora en la pantalla y, después, otra vez Escalante en forma de novela, dieron varias vidas a ‘Alfredito’, camarero de una virgen a la que tiene por confidente, y cuya versión teatral aún está dando vueltas por Buenos Aires. Algo similar sucede en una de las mejores novelas de Eduardo Mendicutti, ‘Ganas de hablar’ (2008); transexualidad, inmigración y Semana Santa aparecen entrelazadas en ‘Al cielo con ella’ (2010), cortometraje del recién estrenado como largometrajista Nicolás Pacheco.

Y en una liga aparte se encuentra la deliciosa provocación que hace el artista plástico Iván Marí Aranda en su serie LGBTQ, cuyo sugerente juego entre género e imágenes sagradas algún día saldrá a la luz como se merece. ¿A qué se debe esta relación continuada entre homosexualidad y religiosidad popular? Posiblemente no haya un solo motivo, pero hagamos una breve exploración. En este tipo de expresiones culturales destacan varias cosas: en primer lugar, hay hombres que visten a vírgenes. Nazario justifica esta relación en ‘La vida cotidiana del dibujante underground’ (2016) diciendo que “[a] los hombres no nos dejaban jugar con muñecas, y en Andalucía muchos maricones se resarcían de esas prohibiciones dedicándose en exclusiva a vestir y adornar a las vírgenes”. Sin descartar esta posible reacción, me parece, sin embargo, que debe haber algo más; y, quizás, haya que preguntarse si esta relación entre hombres homosexuales y religiosidad popular no se debe, más bien, a la trayectoria de exclusión social (laboral, emocional, política, representacional, familiar) vivida por los primeros.

La voz poética del poema de Lorca habla directamente a la virgen (sin intermediarios), y algo similar sucede en Escalante, Távora y Mendicutti. El antropólogo malagueño Salvador Rodríguez Becerra dice que los andaluces han establecido una relación personal con sus imágenes, a las que sienten parte de su círculo íntimo.

Más allá del atractivo que la religiosidad popular andaluza podría haber ejercido sobre quienes fueron tocados con el don de la sensibilidad artística por su dramatismo y plasticidad, ¿quién mejor que los homosexuales para haberse refugiado en una promesa muda, para re-imaginar a las imágenes como parte de una verdadera familia?

Etiquetas

Berna Muñoz

Profesor de lengua y literatura. Doctor en Filología Inglesa por la Universidad de Sevilla y profesor de español y lingüística en Savitribai Phule Pune University, India.

Artículos Relacionados

3 Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

X