Chulazos

El piragüista de oro

Carlos Garrote Ballestero se ha convertido en menos de tres meses en campeón del mundo y Europa, además de en uno de los piragüistas más deseados del momento

Hay más vida en el piragüismo sin tener que hablar de Saul Craviotto o Cristian Toro y, por lo tanto, hay más piragüistas guapos y tíos buenos de esos por los que te cogerías una piragua y cruzarías el Guadalquivir remando.

Este fin de semana se ha disputado el Campeonato del Mundo de Piragüismo en Montemor-o-Velho (Portugal) y España ha hecho historia con el doblete conseguido por Carlos Garrote Ballestero, piragüista zamorano de 27 años de edad, que se hacía con el oro en K1-200, tan sólo 77 días de ser campeón de Europa en Belgrado.

Y la verdad que ha sido todo un descubrimiento, no sólo en lo deportivo, ya que seguro que no conocías de la existencia de este tiarrón que compite en aguas tranquilas y que te deja hipnotizado o, al menos, con la boca abierta, cuando lo contemplas con esa exuberante musculatura en movimiento tanto dentro como fuera de la piragua.

Ha sido un año espectacular para Garrote (nunca un apellido fue tan idóneo y oportuno) y para nosotros también al descubrirlo abriendo las secciones de deportes de todos los medios informativos de nuestro país. Seguro que a partir de ahora ya no te olvidas de su apellido, de su cara o de su cuerpo, sobre todo, porque sé lo que harás, cuando lo sigas en su cuenta de Instagram y comiences a habituarte a verlo en la piragua, con esos monos ultra ajustados a su perfecta anatomía o sin ellos, sin los monos.

carlos garrote ballestero

Podrás ver a Carlos, con su pelazo perfecto y esa cara de centurión romano, ejercitándose en el gimnasio y en la piragua, o posando en la piscina con ese torso que debe ser fuerte, muy fuerte, como las sensaciones que se experimentan al contemplarlo. Y es que el six pack es perfecto, como su sonrisa blanca y profunda…

En fin, que seguro que desde hoy el piragüismo se convierte en tu deporte favorito, aunque sólo sea para verlo desde el sofá de casa mientras retransmiten las competiciones en televisión. Y eso que el chico venía para astro del balón, ya que era muy bueno con el fútbol, pero su hermano mayor hacía piragüismo y en Zamora vivían a 200 metros del club de remo, sólo había que bajar una cuesta…. Blanco y en botella.

carlos garrote ballestero

En una entrevista reciente a El País narraba que “un día se me ocurrió montar, me gustó muchísimo y descubrí que se viajaba un montón y que lo compartías todo con los amigos. Se me dio bien y mira hasta donde hemos llegado”.

Para ser todo un deportista de elite y un hombretón de quitar el hipo el chico sigue, como no podía ser de otra forma, una dura rutina de entrenamiento. Se levanta a las 7:30 horas y, tres días a la semana, realiza doble sesión, mañana y tarde, además de ejercicios en el gimnasio. El resto de la semana, sólo se ejercita por la mañana y descansa por la tarde. Sin olvidar la alimentación. Así desayuna todo un campeón del mundo: proteínas, huevos y sándwich de pavo, leche sin lactosa y cereales integrales.

Y para no vivir el piragüismo las 24 horas del día, cuando quiere quitarse el agobio, se marcha con los suyos a hablar de cosas que no tengan nada que ver con la competición. Con ellos, asegura, “soy feliz” y no tiene nada que ver con el Carlos Garrote Ballestero de la competición, el piragüista de oro.

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Fran Ricardo

Periodista y community manager de profesión. Bloguero de afición. Aunque me defino más como un contador de historias que se lo pasa bien hablando de chicos en los vestuarios. Vive y deja vivir, pero sobre todo 'Be yourself'.

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