
Cada noviembre, algunos lo sacan a pasear para concienciar sobre las enfermedades masculinas, mediante el conocido movimiento Movember. Pero parece que el bigote no es una moda temporal y que ha vuelto a la cara de los hombres para quedarse, rescatando el look más sexy de los chulazos de los años 80.
El universo homoerótico siempre ha estado protagonizado por hombres que derrochaban elevadas dosis de testosterona por los pelos de sus bigotes, como Tom Selleck en la película ochentera Magnum o Freddie Mercury sobre los escenarios liderando la banda Queen. ¿Y qué me dicen del exuberante elenco de tiarrones dibujados por Tom of Finland con sus poblados mostachos? Y es que ya lo decía la Juana, el personaje de Rossy de Palma en Kika de Pedro Almodóvar, que los hombres con bigotes “o son maricones o fachas, o ambas cosas a la vez”. “¡Qué heavy eres Juana!”, le respondía Verónica Forqué.
Hay diferentes estilos de bigotes, pero algunos parecen estar más de moda, teniendo el séptimo arte o el mundo del deporte como referentes. Este es el caso del chevron o conocido como ‘bigote de poli americano’, que es uno grueso que cubre toda la parte superior del labio y que ha lucido mucho Henry Cavill.
Similar a este, pero no tan frondoso, es el revival, que no es tanto de poli guapo como de hombre sexy. Un referente en el cine, el actor Miles Teller en la segunda parte de la película Top Gun (Maverick). También es muy frecuente ver el tipo lápiz, que popularizó el futbolista Héctor Bellerín. Este es un bigote que recuerda a los clásicos de los años 40 y 50, aportando un aire vintage muy estiloso al hombre que lo luce.
Si te das una vuelta por Instagram, el hashtag #Moustache tiene más de tres millones de publicaciones y es que el hombre del momento parece que quiere remarcar su masculinidad con este recurso capilar que también aporta un plus de personalidad. Y se podría decir que, actualmente, el bigote tiene el mismo estatus cool que el que tuvo hace unos años la barba hipster.
Por ello, no es extraño haber visto recientemente al cantante Sebastián Yatra presumiendo de un espectacular cambio físico en la portada de una conocida revista y con el bigotecomo protagonista. Una imagen a la que ya nos tiene acostumbrados el también cantante Alberto Jiménez, vocalista del grupo Miss Caffeina, y que le confiere un aspecto de galán de telenovela de época.

Ya hemos dicho que el mundo futbolista suele dejarse últimamente vello sobre los labios, como es el caso del guapísimo Marc Bartra, que, optando por un bigote lápiz, deja a un lado su apariencia aniñada para empoderarse de virilidad y de ese estilazo al que nos tiene acostumbrado.

Y, aunque no le hace falta, porque rebosa masculinidad por todos los poros de su perfecta anatomía de casi dos metros de altura, el bigote le da un toque de autoridad al nadador y medallista olímpico francés Florent Manaudou.

Y aunque muchos nos fijamos solamente en sus culazos, los bailarines del momento, que pusieron sus pasos de baile al servicio de la canción Zorra en Eurovisión, se subieron al escenario del Malmö Arena luciendo sus bigotes. Ellos son Iosu Martínez y César Ferrio, quieres dejaron claro en Suiza que subirse sobre unos buenos taconazos no está reñido con el aspecto más masculino.

Y es que das una patada y salen veinte mil chulazos ‘embigotados’, como Romeo, el hijo del creador de la metrosexualidad, David Beckham; el actor de Élite, el guapísimo Andrea Moglia, o el súper atractivo actor de Looking, Russel Tovey; por no hablar de los influencers, como el ex concursante de Supervivientes, Jonan Wiergo, o el creador de contenido para adultos, Sergio Armas, que expulsa fuego por su bigote.



Y no quería terminar sin decir “oh, pit crew” para recibir a uno de los “chicos RuPaul” más atractivos de toda la saga Drag Race. Él es Bruno Alcántara, el hombre de la sonrisa eterna y los inmensos ojos verdes, al que, como todo, el bigote le sienta tan bien…



